Un estudio de Bankrate, empresa de servicios financieros, asegura que los adultos jóvenes son quienes menos propinas están dispuestos a dar, en comparación con otras generaciones como los baby boomers.
Dar un pago extra por los servicios adquiridos es una actividad cada vez menos frecuente entre las nuevas generaciones. Sobre esto da fe un estudio de Bankrate, empresa de servicios financieros, asegurando que los consumidores que se resisten más a dar propinas se encuentran en la generación Z.
La tendencia a dar propina se correlaciona con el aumento de la edad, según los resultados de la encuesta. Los miembros de la Generación Z son los menos propensos a dar algo de dinero extra a los camareros, peluqueros y otros empleados de servicios, mientras que los baby boomers son los más propensos.
Consumidores que se resisten más a dar propinas
Solo el 35 % de los miembros de la Generación Z dijeron que siempre dan propina cuando salen a comer a un restaurante sentado. Mientras que, en el caso de los baby boomers, la cifra asciende al 83 %.
Incluso menos de la generación en edad universitaria dijeron que siempre dan propina a sus peluqueros y barberos. Un pequeño 24% de los encuestados de la Generación Z dijeron que agregan propinas al costo de un corte de cabello o cambio de color, mientras que el triple de los baby boomers (70%) siempre dan propina en el salón de belleza.
En general, menos estadounidenses dan propinas cada año sin importar el servicio, según el estudio. Aún así parecen haber sectores afortunados, en los cuales los genzers si están dispuestos a dar propinas.
Los servicios donde más dan propina los adultos jóvenes
Una categoría en la que los Gen Zers parecen ser la generación más generosa es la de servicios o reparaciones en el hogar. Los adultos jóvenes son los más propensos a dar siempre propinas por tales servicios con un 15%.
Aunque al mismo tiempo se revierte la cifra cuando se correlaciona con los baby boomers. Estos últimos son los que menos dan propina con solo un 6 % en una reversión de la tendencia generacional general descubierta a través de la encuesta.
Las prácticas de propinas también difieren según el sexo del cliente. Los hombres son menos propensos que las mujeres a dar propina a los camareros, peluqueros, repartidores de alimentos y conductores de taxis y viajes compartidos, encontró la encuesta.
La brecha más grande existe en salones y barberías. Alrededor del 46 % de los hombres encuestados dijeron que siempre dan propina a su peluquero, mientras que el 60 % de las mujeres dijeron que le dan una propina extra a sus peluqueros.







