La cadena de cafeterías activó una función beta que permite recibir sugerencias personalizadas dentro de ChatGPT al etiquetar a la marca en la conversación.
Starbucks decidió integrar una nueva función dentro de ChatGPT con el objetivo de ayudar a los consumidores a elegir entre las múltiples bebidas disponibles en su menú.
La herramienta comenzó a funcionar el 15 de abril en formato beta. A través de esta integración, los usuarios pueden recibir recomendaciones personalizadas simplemente mencionando a la marca dentro de una conversación en el chatbot. Posteriormente, el sistema analiza las preferencias, antojos o incluso imágenes compartidas por el usuario para sugerir bebidas acordes con ese contexto.
Starbucks x ChatGPT: la IA como puerta de entrada al menú
El funcionamiento de la herramienta busca replicar una situación cotidiana: cuando el consumidor sabe lo que quiere sentir o experimentar, pero no necesariamente qué producto pedir. En lugar de revisar toda la carta de Starbucks, la interacción con la IA permite llegar a una recomendación más rápida y personalizada.
«Durante el último año una cosa ha quedado clara: los clientes no siempre hacen pedidos empezando por el menú, sino que lo hacen a partir de sensaciones», explica Paul Riedel, Senior Vicepresident of Digital & Loyalty de Starbucks.
Una vez que el sistema propone opciones, el usuario puede ajustar la bebida a su gusto antes de completar la compra. El proceso incluye personalización, confirmación del pedido y pago directamente a través de la web o la aplicación de la marca.
La compañía también espera que esta herramienta incentive el descubrimiento de productos menos conocidos dentro de su oferta. Muchas bebidas de edición limitada o combinaciones específicas pasan desapercibidas dentro de menús extensos, por lo que la recomendación automatizada podría aumentar su visibilidad.
El ejecutivo de la marca destaca además que la innovación podría impactar positivamente en la dinámica dentro de las cafeterías. «Para nuestros baritas esta innovación significará que los clientes llegarán a nuestros puntos de venta más preparados, más inspirados y con más ganas de disfrutar de la bebidas que están a punto de degustar, lo cual dará lugar a momentos de conexión aún más intensos al otro lado del mostrador», enfatiza Riedel.








