Adix Chile lanzó una caja de lapices “color piel” en el incluyó más de 10 tonos distintos. La marca señaló que el producto está pensado para representar la diversidad y reflejar la realidad del mundo.
Durante décadas, la expresión “color piel” fue utilizada para identificar un único tono dentro de productos como lápices, crayones y pinturas. Sin embargo, el concepto ha sido cada vez más cuestionado por consumidores y organizaciones que consideran que no refleja la diversidad de tonalidades presentes en la sociedad.
Ante este panorama, Adix Chile presentó una nueva caja de lápices compuesta por 12 tonos de piel diferentes. La propuesta busca ofrecer una representación más amplia de las personas y se suma a una tendencia que ha llevado a distintas marcas a replantear productos cotidianos desde una perspectiva más inclusiva.
El «color piel» evoluciona dentro de la industria
La nueva caja de Adix reemplaza la idea tradicional de un único “color piel” por una selección de tonalidades que buscan representar diferentes identidades y características físicas. De esta manera, los usuarios cuentan con más opciones para ilustrar personas de forma más cercana a la realidad.
Según explicó la marca, el producto fue desarrollado para promover la inclusión y permitir que más personas puedan sentirse representadas a través de herramientas creativas de uso cotidiano. La iniciativa pone el foco en la diversidad desde un elemento tan básico como una caja de lápices.
Aunque el cambio parece simple, refleja una transformación más amplia en la forma en que las empresas diseñan y comercializan sus productos. Hoy, conceptos que antes pasaban desapercibidos son revisados bajo nuevas expectativas culturales y sociales.


Una tendencia que ya adoptaron otras marcas
La caja de lápices color piel de Adix tiene precedentes en otras industrias que también han buscado ampliar la representación de distintos tonos de piel. Uno de los ejemplos más conocidos es el de Crayola, que en 2020 lanzó la colección “Colors of the World”, integrada por una amplia variedad de colores inspirados en diferentes tonalidades humanas.

En el sector de belleza, Fenty Beauty revolucionó el mercado al introducir una oferta mucho más extensa de tonos de base de maquillaje. La iniciativa impulsó una conversación sobre inclusión dentro de una categoría que históricamente había priorizado determinados perfiles de consumidores.

Algo similar ocurrió con Mattel, que en los últimos años diversificó las características físicas de sus muñecas Barbie mediante la incorporación de distintos tonos de piel, tipos de cuerpo y rasgos faciales. Estos casos muestran cómo la representación se ha convertido en un factor cada vez más relevante para las marcas.
El producto como herramienta de posicionamiento
Más allá de su función práctica, la caja de lápices de distintos tonos de color piel también actúa como una declaración de marca. En un mercado donde los consumidores esperan acciones concretas y no solo mensajes publicitarios, el propio producto se convierte en una forma de comunicar valores.

En lugar de limitarse a una campaña temporal, las marcas incorporan estos principios a elementos que forman parte de la experiencia diaria de sus usuarios. Con esta propuesta, Adix Chile demuestra cómo una categoría tradicional como la de útiles escolares puede adaptarse a nuevas demandas culturales.
La caja de lápices “tono piel” de Adix busca responder a una realidad más diversa y, al mismo tiempo, diferenciar a la marca dentro de un mercado altamente competitivo, demostrando que incluso los productos más cotidianos pueden adaptarse a nuevas demandas culturales.






