La plataforma financiera se inspiró en el universo de Backrooms para crear la narrativa de su nueva campaña “Build It Better”, que utiliza los espacios liminales para representar la angustia frente a las finanzas.
El esperado estreno de Backrooms desató una ola de reacciones por parte de decenas de marcas que se unieron a la conversación global con divertidas publicaciones y creativas campañas. Entre ellas, Revolut, plataforma financiera que se inspiró de la trama de la película para su campaña “Build It Better”.
La idea principal de la campaña llevó al extremo de que, para muchas personas, gestionar el dinero puede sentirse como recorrer un espacio sin instrucciones claras. Así, la marca convierte esa sensación en un paisaje visual, donde los protagonistas aparecen atrapados en un universo difícil de escapar.
Los Backrooms de la vida real
Los visuales se apoyan en grandes decorados físicos y en la construcción real de varios de los monopolios que aparecen en las piezas. A través de una combinación de una producción práctica y efectos digitales, evitando una apariencia excesivamente pulida.
El director de Revolut, Leigh Powis, afirmó que no se trató del clásico rodaje en pantalla verde, sino que fue algo práctico que buscaba crear una sensación de imperfección.“Con suerte provocará en el público el deseo de entrar ahí y ordenarlo”, afirmó.
El sonido también fue pieza fundamental en la campaña. De la mano de Sam Ashwell y Mike Bovill, se creó un diseño sonoro pensado para trasladar esa ansiedad al espectador y captar su atención incluso en un contexto de consumo distraído.

La cultura pop como estrategia
La elección de Backrooms funciona como una referencia especialmente significativa en esta categoría debido a que la industria financiera suele apoyarse de códigos visuales de claridad, seguridad, control o eficiencia.
“Build It Better” utiliza los códigos del terror digital para visualizar la presión de tomar decisiones, interpretar información constante o moverse dentro de sistemas que a menudo resultan opacos.

Con esta campaña, Revolut demostró que para sumarse a una tendencia se requiere más que conocimiento técnico. La narrativa y la integración de la identidad de marca se combinan en un spot que aprovecha la trama de Backrooms.







