La inteligencia artificial fue protagonista del cierre del Congreso Anual de Marketing (CAMP 2026), donde los expositores analizaron cómo esta tecnología empieza a incorporarse en las organizaciones.
El último bloque del evento, denominado “IA en marketing: ahorro, eficiencia y retorno”, reunió a Johann Sprinckmöller, founder de Perpetual Technologies; Daniella Valeriano, Regional Director de Meta para Hispanic LATAM; Eduardo Gotuzzo, presidente de L’Oréal Groupe para Centroamérica y la Región Andina; y cerró con reflexiones de Álvaro Rojas-Miro Quesada, presidente de ANDA.
Más allá de los avances tecnológicos, el mensaje central fue que la ventaja competitiva ya no estará en adoptar inteligencia artificial, sino en hacerlo de manera estratégica, con datos de calidad y objetivos de negocio claros.
De la automatización a la toma de decisiones en tiempo real
Uno de los temas recurrentes fue cómo la inteligencia artificial está permitiendo automatizar tareas que históricamente requerían una importante carga operativa. Desde la selección de audiencias hasta la distribución de presupuestos, los nuevos sistemas son capaces de optimizar campañas de forma dinámica y en tiempo real.
Durante la presentación de Meta, Daniella Valeriano explicó cómo herramientas impulsadas por IA ya automatizan variables como audiencia, creatividad, inversión y ubicación de anuncios, permitiendo que los equipos concentren sus esfuerzos en la estrategia y no en la ejecución manual.
La ejecutiva señaló además que la creatividad sigue siendo uno de los factores más determinantes para el rendimiento de las campañas. Según explicó, más de la mitad de los resultados obtenidos en plataformas publicitarias está asociado a la calidad de las piezas creativas. La diferencia es que ahora la inteligencia artificial permite generar múltiples variantes, combinarlas automáticamente y entregar mensajes más relevantes según el perfil de cada usuario.
La personalización apareció como otro de los conceptos clave de la jornada. Los consumidores esperan cada vez más experiencias adaptadas a sus necesidades y comportamientos, mientras que las marcas buscan escalar esa personalización sin incrementar proporcionalmente sus recursos operativos.
En ese contexto, la inteligencia artificial comienza a desempeñar también un rol en la toma de decisiones. Herramientas capaces de analizar campañas, identificar problemas, comparar resultados con benchmarks de la industria y sugerir optimizaciones ya forman parte del ecosistema de marketing digital de muchas organizaciones.
WhatsApp, agentes virtuales y el nuevo escenario conversacional
Otro de los puntos destacados fue la creciente relevancia de las conversaciones automatizadas como parte de la experiencia de compra.
Valeriano destacó que América Latina, y especialmente mercados como Perú, presentan niveles de adopción de WhatsApp superiores al 90%, convirtiendo a la plataforma en un canal estratégico para las marcas.
La discusión giró en torno a cómo los agentes virtuales impulsados por inteligencia artificial están permitiendo mantener conversaciones permanentes con consumidores, resolver consultas, recomendar productos y acompañar procesos de compra durante las 24 horas del día.
La tendencia apunta hacia sistemas cada vez más autónomos capaces de interactuar con los usuarios de forma natural y personalizada, reduciendo tiempos de respuesta y mejorando la experiencia de atención.
Para los expositores, este cambio representa una evolución significativa respecto a los modelos tradicionales de servicio al cliente. La inteligencia artificial ya no solo responde preguntas, sino que puede interpretar necesidades, recomendar acciones y convertir información en decisiones operativas.
La personalización redefine industrias completas
El caso internacional estuvo a cargo de Eduardo Gotuzzo, quien presentó cómo L’Oréal viene incorporando inteligencia artificial y herramientas de beauty tech para transformar la experiencia del consumidor en la industria de la belleza.
Según explicó, la evolución del sector ha pasado de una lógica de “belleza para todos” a una visión centrada en la “belleza para cada persona”. La diferencia radica en la capacidad de ofrecer recomendaciones, productos y experiencias cada vez más personalizadas a partir del análisis de datos.
Para ello, destacó la importancia de contar con información sólida y relevante. La inteligencia artificial depende de los datos que la alimentan, por lo que la calidad de esa información se convierte en un activo estratégico para las organizaciones.
Gotuzzo explicó que la compañía estructura sus iniciativas de IA sobre tres grandes objetivos: elevar la experiencia del consumidor, potenciar las capacidades de los colaboradores y mejorar la velocidad de procesamiento y análisis de información.
Cierre del último bloque del CAMP 2026
La principal conclusión del bloque fue que la inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta experimental para convertirse en una infraestructura de negocio. Desde la automatización de campañas hasta la personalización masiva de experiencias y la generación de recomendaciones en tiempo real, las empresas comienzan a integrarla en procesos cada vez más críticos.
El desafío, coincidieron los expositores, ya no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en aprender a combinarla con creatividad, estrategia y conocimiento profundo del consumidor. Porque en un entorno cada vez más automatizado, el valor seguirá estando en entender mejor a las personas y responder con mayor precisión a sus necesidades.







