Yum! Brands se despedirá de Pizza Hut tras cerrar un acuerdo para vender la cadena por US$ 2.700 millones. Este movimiento permitirá a la compañía concentrarse en el crecimiento de otras marcas de su portafolio, como KFC y Taco Bell.
La multinacional Yum! Brands acaba de realizar una transacción con la que despide de su portafolio a una de sus marcas más emblemáticas. Esto se debe a que la compañía acordó la venta de Pizza Hut por la suma de US$ 2.700 millones, una medida tomada tras un bajo rendimiento durante la primera mitad del año.
El acuerdo de venta fue con la empresa LongRange Capital, compañía que está adquiriendo el fast food por 1.500 millones, exceptuando las operaciones en China. Asimismo, Yum! China Holdings Inc. es quien está comprando el negocio restante por 1.200 millones de dólares.
La venta de Pizza Hut llega tras un momento de crisis en el fast food
Este movimiento no es del todo sorpresivo. A inicios del mes de mayo, Bloomberg reportó que LongRange se reunió con la empresa para conversar sobre la posible venta de la cadena de pizzas. Sumado a ello, desde el año pasado, Yum! Brands ya daba señales de querer desprenderse de la marca.
La cadena ha atravesado una serie de dificultades para mantener el crecimiento debido a los cambios de demanda de los consumidores, presiones sobre los precios y la fuerte competencia que han tenido por parte de su eterno rival, Dominos’s.
Lo que habría orillado a Yum! Brands a tomar la decisión
Fuera de ello, otro aspecto que puede haber sumado a su decaída en el mercado es la popularidad de los servicios de delivery. Y es que las plataformas de envío de comida han cambiado la forma en que funcionaba el negocio, diversificando las opciones de comida a domicilio.
Pese a dichas circunstancias, Yum! Brands consideró a la marca dentro de sus diferentes acciones por innovar sus procesos de atención en sus locales. El año pasado, anunció una alianza con Nvidia para integrar la inteligencia artificial para la toma de pedidos, incluyendo sus principales productos.
No obstante, tras un año de esa decisión y un bajo desempeño, terminó acordando la venta con una proyección de cierre a la transacción en el tercer trimestre de 2026.
Aunque esto podría parecer una desventaja, significaba una gran oportunidad para que la empresa se concentre en el crecimiento de otras icónicas marcas de su catálogo, como KFC y Taco Bell.







