Es una metodología de alto impacto que usa atajos para capitalizar clientes en el menor tiempo posible y con el menor coste posible. Suena antagónco pero no lo es, de hecho, es la disciplina de moda dentro del universo del marketing digital. Veamos de qué se trata el growth hacking y algunos ejemplos.

El growth hacking o Técnica de crecimiento acelerado es un término en boga dentro del universo del marketing digital. Si lo llevamos al argot del entrenamiento físico se calificaría como una técnica de alto impacto, y es que justamente de eso se trata. Comprende un conjunto de estrategias que se usan para, con el menor coste posible, incrementar el número de leads, usuarios y/o ingresos en el menor tiempo posible.

Su punto focal son las empresas starups, es decir, los nuevos emprendimientos del sector tecnológico, sin embargo, el growth hacking es versátil y puede ser usado en campañas de todo tipo de proyectos empresariales. Veamos de qué va esta técnica y por qué todo el mundo habla de sus ventajas.

El ABC del growth hacking

Ilustración sobre growth haking.

2010 fue el año en que se acuñó el término. Su autor es el empresario estadounidense Sean Ellis, quien publicó un libro con ese mismo título, Growth hacking, que habla de una metodología para hackear el sistema de marketing tradicional. Si vemos con detenimiento el nombre de esta disciplina, literalmente se traduciría al español como hackeo de crecimiento, y quienes ejercen la labor, los growth hackers, serían pues, hackers de crecimiento.

La razón de que esta herramienta tenga ese apelativo radica en que quienes la ejercen, cual hackers, se valen de todas las posibilidades a la mano, algunas de dudosa reputación, para hacer crecer el capital de leads de sus clientes a través de métodos de interacción, visibilidad crítica en web y redes, analítica pormenorizada y estudios de tendencias.

Un aspecto vital del growth hacking es que para que sea tal debe asumir el mínimo gasto posible de recursos, por eso, sus acciones deben redefinir los mensajes de su marca y optimizar sus canales de circulación, de modo que llegue a más usuarios a un costo significativamente menor. No obstante, al mismo tiempo, este recorte en los gastos debe verse reflejado al corto plazo en un gran envión de efectividad en la campaña de mercadeo digital. Suena contradictorio pero no lo es.

Las redes sociales son el elemento natural de los growth hackers, quienes se encargan de, previo estudio quirúrgico de las analíticas, diseminar contenidos de valor con potencialidad de hacerse virales y herramientas de interacción ineludibles.

Elementos del growth hacking

Ilustración sobre growth haking.

De acuerdo con el libro de Ellis, para lograr una técnica efectiva de growth hacking hace falta hacer confluir tres elementos: marketing creativo, experimentación e información, y automatización e ingeniería.

El primer elemento habla de reinventar por completo las estrategias de mercadeo digital que la empresa o marca ha venido utilizando; la segunda habla de asumir riesgos a la hora de difundir contenidos, pero riesgos basados en tendencias; y la tercera en definir desde cero vías de comunicación creativas y automatizadas.

La técnica de crecimiento acelerado se basa en buscar atajos, a veces incluso muy cercanos a los límites de la ética, pero siempre con el norte puesto en el crecimiento orgánico. Para esto es esencial seguir estos tres pasos planteando metas alcanzables y no dejando de experimentar hasta que los resultados sean estadísticamente significativos.

Ningún plan es suficientemente bueno hasta que lo demuestre, esta es premisa de supervivencia, sobre todo tomando en cuenta que hablamos de una metodología basada en su acción fulminante.

Aplicaciones del growth hacking

El growth hacking se viste y presenta de muchas maneras. Algunas técnicas de enganche ampliamente conocidas provienen de sus preceptos o han sido adaptadas para funcionar como tal. Echa un vistazo a este trío:

El modelo freemium

Es un must de las starups: ofrecer una versión gratuita con casi todas las funcionalidades del programa pago, para que los usuarios puedan testar, engancharse y pedir más. Linkedin, Dropbox, Spotify, Ahrefs y Semrush son algunas de las plataformas que se basan en este sistema.

Invitaciones exclusivas

Da la sensación de exclusividad al mismo tiempo que genera curiosidad. El modelo se da cuando la app o la plataforma solo puede probarse a través de invitaciones de gente que ya la usa. Así comenzó Gmail y hoy usan esta estrategia Inbox y Ello.

Gamificación

Tiene la forma de pequeños juegos o invitaciones para realizar acciones dentro de la app. el programa o la plataforma, a cambio de recompensas, de modo que el usuario se vea disuadido de participar. Los incentivos de megas extras de Dropbox a cambio de nuevas instalaciones son ejemplos. Incluso se cuenta el programa de recompensas de Brave, recientemente terminado, que hacía pagos en criptomonedas a quienes instalaran el navegador en nuevos equipos o aportaran nuevos usuarios.