La demanda de pollo sostiene una cadena que representa cerca del 23% de la producción agropecuaria y genera más de 460.000 empleos directos e indirectos en el país.
En Perú se consumen, en promedio, 55 kilos de pollo por persona al año, una cifra que aumenta hasta los 74 kilos por habitante en Lima. El volumen de consumo refleja el peso que este alimento tiene en la dieta nacional, pero también el tamaño de la actividad económica que existe alrededor de su producción y comercialización.
De acuerdo con la Asociación Peruana de Avicultura (APA), la cadena avícola representa aproximadamente el 23% del Valor Bruto de la Producción Agropecuaria (VBP) y genera más de 460.000 empleos directos e indirectos. Su actividad involucra distintas etapas, desde la producción hasta el transporte, distribución y venta del producto.
El pollo concentra 68% del consumo de proteína animal en Perú
La presencia del pollo en la alimentación peruana también se refleja en su participación dentro del consumo de proteína. Según la APA, este producto representa aproximadamente el 68% de la proteína animal que consumen los peruanos.
La cifra ayuda a explicar la amplitud de la demanda. El pollo está presente tanto en las compras de los hogares como en restaurantes y otros negocios de alimentos, lo que mantiene activa una cadena que necesita abastecer diferentes canales de comercialización.
En Lima, el consumo alcanza los 74 kilos por persona al año, casi 20 kilos por encima del promedio nacional. Esta diferencia muestra la dimensión que tiene la capital como mercado para el producto y como punto de conexión entre la producción y una población de gran tamaño.
Una cadena que genera más de 460.000 empleos
El movimiento económico generado por el pollo no termina en el punto de venta. La actividad avícola articula a productores, trabajadores, transportistas, comerciantes y otros actores que intervienen en el proceso necesario para llevar el producto hasta el consumidor.
Según la APA, esta cadena genera más de 460.000 empleos directos e indirectos y constituye una fuente de sustento para más de 1,8 millones de peruanos. Se trata, por tanto, de una actividad cuyo alcance se extiende a diferentes sectores vinculados con el abastecimiento y comercialización de alimentos.
Con un consumo promedio de 55 kilos por persona y una participación cercana al 23% del VBP agropecuario, el pollo ocupa un lugar relevante tanto en la alimentación como en la economía del país. En Lima, donde el consumo llega a 74 kilos por habitante, esa dimensión resulta todavía más evidente.









