La compañía enfrenta la presión de un mercado tecnológico en retroceso y las dudas de los inversionistas sobre la evolución de sus márgenes operativos, pese al crecimiento de sus ingresos.
Las acciones de Mercado Libre (MELI) cayeron 13,03% en Wall Street este jueves 5 de noviembre, hasta ubicarse alrededor de los US$1.500. El retroceso se produjo en una jornada marcada por la caída del Nasdaq Composite, que perdió cerca de 5%, y por la reacción de los inversionistas a los últimos resultados financieros de la compañía.
La cotización se alejó considerablemente del máximo de US$2.613,63 que alcanzó el 30 de junio de 2025. El movimiento respondió a dos factores: el deterioro del apetito global por el riesgo, que golpeó a las compañías tecnológicas, y las dudas que dejó el balance trimestral de la empresa de comercio electrónico y servicios financieros.
Aunque Mercado Libre mantuvo un ritmo elevado de crecimiento en sus ingresos, sus resultados mostraron una nueva contracción del margen operativo. Este indicador se convirtió en uno de los principales puntos de atención para el mercado, que busca señales sobre cuándo la expansión del negocio podrá traducirse en una mayor rentabilidad.
Crecimiento de ingresos, pero menor margen operativo
El informe financiero dejó una señal que concentró parte de las observaciones de los analistas: Mercado Libre continúa expandiendo sus operaciones, pero todavía no consigue revertir la presión sobre sus márgenes. La consultora Delphos Investment resumió esta situación con un diagnóstico: la compañía crece, aunque su rentabilidad operativa sigue retrocediendo.
Durante el trimestre, los ingresos alcanzaron los US$10.750 millones, lo que representó un incremento interanual de 45% medido en dólares y de 41% a moneda constante. Sin embargo, el resultado operativo disminuyó 6%, hasta los US$676 millones, mientras que el margen operativo se ubicó en 6,3%. Con ello, acumuló seis trimestres consecutivos de retroceso frente al mismo periodo del año anterior.
La utilidad neta, por su parte, aumentó 6% y llegó a US$448 millones. No obstante, Delphos Investment señaló que este avance estuvo relacionado con una menor carga tributaria, que pasó de 33,8% a 25,5%, y con una reducción de las pérdidas cambiarias. Por ello, el crecimiento de la ganancia final no necesariamente refleja una mejora en el desempeño operativo del negocio.
La consultora también advirtió que los resultados no incorporan algunos factores que podrían influir en los próximos periodos, entre ellos la depreciación del real brasileño y los efectos del escenario político de Brasil sobre el mercado de crédito. El trimestre analizado cerró antes del balotaje, por lo que todavía no permite medir el impacto de esos acontecimientos en las operaciones de Mercado Libre.
¿Qué esperan los analistas para los próximos meses?
De cara a los siguientes resultados, Delphos Investment identificó dos indicadores que serán determinantes para evaluar la evolución del negocio: la morosidad de los créditos con más de 90 días de atraso y el comportamiento del margen operativo durante el cuarto trimestre. Este último periodo será especialmente relevante por la temporada de mayor actividad comercial y la entrada en funcionamiento de nueva capacidad operativa.
La evolución del negocio financiero en Brasil también estará bajo observación. La depreciación del real podría reducir el valor en dólares de los ingresos generados en ese mercado, mientras que los cambios en las condiciones del crédito podrían influir en los niveles de morosidad. Ambos factores representan variables que los inversionistas seguirán de cerca para determinar si la compañía puede recuperar sus márgenes.
Pese a la reacción negativa del mercado, las recomendaciones de los principales bancos internacionales no reflejaron un cambio generalizado de perspectiva. Según datos recopilados por Bloomberg, de las 11 entidades financieras que publicaron análisis sobre Mercado Libre después de conocerse el balance, nueve conservaron sus recomendaciones de compra o sobreponderación, mientras que las otras dos mantuvieron una posición neutral. Así, aunque los resultados reavivaron las dudas sobre la rentabilidad, la mayoría de analistas continúa respaldando las perspectivas de la compañía.








