Con una inflación de 1,5% en 2025 y proyecciones estables hasta 2027, el BCRP destaca que el país registra el periodo más prolongado de estabilidad de precios en América Latina.
Durante casi tres décadas, la economía peruana ha transitado un escenario poco común en la región con una inflación baja y sostenida. En 2025, este patrón volvió a confirmarse con un resultado que posiciona al país entre las economías más estables en términos monetarios, incluso frente a referentes globales.
El último reporte del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) refuerza esta tendencia. La entidad no solo subraya el comportamiento contenido de los precios durante el último año, sino que además destaca la continuidad de un ciclo que se extiende por más de 28 años, una marca sin precedentes en América Latina desde mediados del siglo pasado.
Una estabilidad que trasciende el corto plazo, según el BCRP
De acuerdo con el BCRP, la inflación en Lima Metropolitana cerró 2025 en 1,5%, el nivel más bajo observado en los últimos ocho años, solo ligeramente por encima del 1,4% registrado en 2017. Este resultado sitúa al Perú como el país con menor inflación en América Latina y lo coloca por debajo de economías desarrolladas como Estados Unidos, Canadá y la Eurozona, según cifras disponibles a noviembre de 2025.
Más allá del dato anual, el banco central pone el foco en la duración del proceso. El país acumula 28 años y 11 meses con una inflación inferior al 10% anual, lo que configura el periodo de estabilidad monetaria más prolongado de la región desde la década de 1950. Para la autoridad monetaria, este desempeño refleja la consistencia de la política macroeconómica a lo largo del tiempo.
Por otro lado, el BCRP informó que la inflación esperada a 12 meses se mantiene dentro del rango meta desde diciembre de 2023. En noviembre, este indicador se ubicó en 2,16%, una señal de confianza por parte de los agentes económicos respecto al manejo de la política monetaria.
En cuanto a las proyecciones, el ente emisor estima que la inflación se situará en 2% tanto en 2026 como en 2027. Estas previsiones consideran la normalización de los choques de oferta que impactaron los precios en años recientes, una economía operando cerca de su nivel potencial y expectativas inflacionarias alineadas con el objetivo central.









