La colaboración entre Wet n Wild y The Hershey Company reúne productos inspirados en marcas como HERSHEY’S, Reese’s, Jolly Rancher y Twizzlers, llevando sus reconocibles colores, sabores y diseños al universo beauty.
Wet n Wild se une a The Hershey Company para llevar algunas de sus marcas de dulces más reconocidas al mundo del maquillaje, creando una colección que combina belleza, cultura pop y nostalgia. La alianza reúne a HERSHEY’S, Reese’s, Jolly Rancher y Twizzlers dentro de una misma propuesta.
Así, aprovechan el reconocimiento visual de cada marca para trasladarlo a productos beauty de Wet n Wild. Los colores, diseños y elementos asociados a los populares dulces pasan de los empaques de confitería a sombras, productos para el rostro y maquillaje de labios.
Hershey traslada sus marcas al universo beauty
La colección de Wet n Wild presenta productos inspirados individualmente en las distintas marcas de The Hershey Company. Entre ellos se encuentran paletas de sombras, bronzers, iluminadores, blushes, glosses y bálsamos labiales, construidos alrededor de los códigos visuales que los consumidores ya relacionan con cada dulce.


HERSHEY’S toma protagonismo con una paleta de sombras que apuesta por tonalidades vinculadas al chocolate y una presentación que replica elementos característicos de la marca. Reese’s también cuenta con productos propios, como un dúo de bronzer e iluminador, mientras que Jolly Rancher y Twizzlers llevan sus colores y estética a otras propuestas de maquillaje.



La estrategia permite que el valor de marca de Hershey’s se extienda hacia una categoría completamente diferente. En lugar de crear una identidad nueva para la colección, Wet n Wild utiliza activos reconocibles de las marcas de confitería para generar productos que puedan identificarse rápidamente con los dulces que los inspiran.
Colores, aromas y coleccionables refuerzan la experiencia
La colaboración no se limita a colocar los logotipos de Hershey’s sobre productos de maquillaje. Los empaques reproducen las paletas cromáticas y recursos gráficos de cada marca, mientras que los productos buscan mantener una conexión visual con los dulces originales. Así, el packaging se convierte también en parte importante de la experiencia.
La propuesta incorpora además elementos que apelan al carácter coleccionable de la colaboración. Algunos productos incluyen llaveros y accesorios con diseños inspirados en los dulces, trasladando al universo beauty una dinámica habitual en las colaboraciones entre marcas de consumo y cultura pop.
En determinados productos también se incorporan referencias sensoriales vinculadas a las golosinas. El dúo de rostro inspirado en Reese’s, por ejemplo, cuenta con una fragancia asociada a sus clásicas Peanut Butter Cups. Con ello, la colaboración busca que la conexión entre confitería y belleza no se quede únicamente en lo visual, sino que también forme parte de la experiencia de uso.







