“Aroma Eterno” utiliza las fragancias de Flor de Cempasúchil y Pan de Muerto para conectar Air Wick con los recuerdos y las tradiciones del Día de Muertos en México.
En México, el Día de Muertos está acompañado de aromas que forman parte de la experiencia de recordar y recibir a quienes ya no están. El cempasúchil, asociado con el camino hacia las ofrendas, y el pan de muerto, presente en los hogares durante esta temporada, son parte de un imaginario en el que las fragancias también evocan personas y momentos.
Air Wick tomó ese vínculo como punto de partida para presentar su nueva colección de edición limitada. Bajo el concepto “Aroma Eterno”, la marca propone que un aroma puede hacer algo más que perfumar un espacio: puede despertar recuerdos y acercar, aunque sea simbólicamente, a quienes forman parte de la memoria familiar.
“Aroma Eterno” convierte una creencia del Día de Muertos en campaña
La idea parte de una de las creencias asociadas con el Día de Muertos: durante esta fecha, las almas de quienes fallecieron pueden regresar a casa y encontrar el camino hacia la ofrenda. Dentro de esta tradición, los aromas ocupan un lugar particular, desde el cempasúchil hasta los alimentos que forman parte de la celebración.
Air Wick llevó esa creencia al terreno de la comunicación con una pregunta como eje creativo: ¿qué pasaría si un aroma pudiera llevarte de regreso a casa? Desde ahí, la campaña construye una narrativa alrededor de las fragancias como detonantes de recuerdos y de vínculos con personas que ya no están.
La música también forma parte de esta construcción. La campaña retoma “Amor Eterno”, una canción profundamente relacionada en México con el recuerdo y la ausencia, para integrarla a la propuesta. La interpretación de Juan Lino, con música original de Andrés Levin, acompaña una historia en la que el aroma funciona como una representación de aquello que permanece incluso después de la partida.
Air Wick lleva el concepto del aroma del producto a la experiencia
La campaña acompaña el lanzamiento de dos fragancias de edición limitada: Flor de Cempasúchil y Pan de Muerto, disponibles en formatos de líquido eléctrico y varitas. De esta manera, los productos se incorporan a una temporalidad cultural en la que los aromas tienen un papel reconocido dentro de los hogares mexicanos.
El diseño de la colección estuvo a cargo de Luis Pinto, diseñador gráfico e ilustrador mexicano cuyo trabajo retoma símbolos, historias y tradiciones del país desde una perspectiva contemporánea. Su propuesta traslada ese universo al empaque y refuerza visualmente la relación entre la colección y el Día de Muertos.
La estrategia se desarrolla bajo una campaña 360 construida sobre tres ejes: conexión, conocimiento y conversión. El primero busca generar una relación emocional con las familias; el segundo pone los nuevos aromas en el centro de la comunicación; y el tercero lleva la propuesta hacia el punto de venta y experiencias en las que los consumidores puedan conocer y probar la colección.
Con una activación prevista durante cuatro meses en medios on y off, Air Wick utiliza una de las principales motivaciones de compra de la categoría —la fragancia— para construir una propuesta vinculada con una tradición cultural. Así, “Aroma Eterno” busca que la colección de Día de Muertos no se presente únicamente como una edición temporal, sino como una forma de asociar el producto con los recuerdos que determinados aromas pueden despertar.










