Según fuentes familiarizadas con sus métricas internas, los usuarios de Netflix consumen menos contenido y ya no abren la aplicación con la misma frecuencia que hace algunos años.
Tras años posicionándose como una de las plataformas más relevantes de streaming, ahora Netflix estaría atravesando un momento que podría afectar su modelo de negocio de publicidad.
De acuerdo a un informe de Bloomberg, fuentes familiarizadas con las métricas internas de la compañía han revelado datos que ponen en manifiesto un declive en su frecuencia de uso: los usuarios ven menos contenido y ya no abren su aplicación con la misma frecuencia de antes.
Netflix identificó esto gracias a su métrica QPD
En esa línea, Netflix ha identificado esto gracias una métrica interna, denominada ‘días de reproducción cualificados’ (QPD), cuya misión es el cálculo de las veces en que una persona utiliza su aplicación en un periodo específico.
Cabe destacar que, aunque el tiempo total de uso ha experimentado un aumento de dos puntos porcentuales, esto es principalmente por la llegada de usuarios nuevos. Sin embargo, el desplome de los indicadores antes mencionados está preocupando a sus directivos.
Netflix estaría perdiendo relevancia: ¿qué lo estaría motivando?
La mesa directiva de Netflix ya identificó algunos de los aspectos que pueden haber motivado esta caída. Entre las razones que podrían motivar esta situación estarían su nueva interfaz de usuario, una programación de menor calidad e incluso la existencia de una mayor competencia.
Por otro lado, este descenso se habría originado en 2022, cuando la compañía empezó a ser más rígida con la tendencia de contraseñas compartidas, lo cual redujo la cantidad de usuarios que ingresaban desde una misma cuenta. Pese a ello, tampoco habría generado condiciones masiva.
Además, en los resultados del tercer trimestre, su presidente y director destacó que la plataforma se “mantiene saludable” en términos de interacción, el cual es un indicador que engloba aspectos como calidad, cantidad y variedad de contenidos que los usuarios ven.
En resumen, Netflix no se encuentra en quiebra porque las subidas de precios y nuevos suscriptores sostienen sus ingresos. Empero, el motor de atención que construyó en sus inicios se está viendo afectado, obligando a que la compañía se reinvente si no quiere perder su “trono” en el rubro.







