Ambrosoli y Moschino conectaron sus universos a través de sus reconocibles personajes bajo el concepto “Un mismo espíritu AsombrOSO”.
Ambrosoli presentó una colaboración especial con Moschino que reúne a dos personajes que forman parte de la identidad de ambas marcas: el tradicional oso de Ambrosoli y el oso asociado a la línea de perfumes Toy de Moschino. La propuesta busca conectar dos categorías distintas a partir de un elemento visual en común: un oso que funciona como representación de cada universo.
La campaña, desarrollada bajo el concepto “Un mismo espíritu AsombrOSO”, plantea un cruce entre el mundo de la perfumería y el de los dulces. La colaboración utiliza a los dos personajes como punto de encuentro para presentar una propuesta que combina códigos de moda, aromas y confitería.
Dos osos como punto de encuentro entre sabores y perfumes
La colaboración toma como protagonistas a los osos de ambas marcas. Por un lado, aparece el personaje característico de Ambrosoli, asociado a su identidad dentro de la categoría de caramelos y productos dulces. Por otro, el oso de Moschino, reconocido por formar parte del universo visual de sus perfumes Toy.
El encuentro permite trasladar elementos propios de la perfumería y la moda al territorio de los dulces. De esta manera, los personajes dejan de pertenecer únicamente a sus respectivas categorías y se convierten en el recurso central para comunicar la colaboración.
La propuesta también juega con el propio nombre de la campaña, “Un mismo espíritu AsombrOSO”, incorporando la palabra “oso” dentro del concepto para reforzar el vínculo entre ambas identidades y convertir a los personajes en el eje de la comunicación.
Una colaboración que mezcla códigos de dos categorías
Más allá del producto, la alianza plantea un ejercicio de construcción de marca a partir de elementos reconocibles. Ambrosoli aporta su vínculo con los sabores y los dulces, mientras Moschino traslada a la colaboración códigos asociados con su universo de perfumería y diseño.
La estrategia permite que ambas marcas se acerquen a consumidores desde un territorio distinto al habitual, utilizando personajes y recursos visuales que pueden reconocerse incluso antes de identificar el producto.
Con “Un mismo espíritu AsombrOSO”, la colaboración convierte a los dos osos en el elemento que conecta dos mundos aparentemente alejados y construye alrededor de ellos una propuesta conjunta.







