Tras llamar la atención con una ingeniosa activación en Times Square, Heinz vuelve a dar que hablar con el lanzamiento de su primera tapa de kétchup personalizable y ajustable. El producto, ideado por Wieden+Kennedy, permite controlar la cantidad de salsa mediante un sistema de tres niveles.
La marca de salsas presentó, el lunes por la mañana, otro producto con el que demuestra que se mantiene al tanto de los debates virales y conversaciones de redes sociales. Ello radica en que, teniendo en cuenta las discusiones sobre cuál debería ser la cantidad ideal de kétchup en las papas, Heinz diseñó una forma interactiva para que los consumidores expresen la forma en que se sirven la crema.
Se trata de Love Lid, una tapa personalizable y ajustable que permite que el consumidor elija la cantidad exacta de crema que sale de la botella. Esta funciona bajo un sistema giratorio con tres configuraciones peculiares según el usuario prefiera: Like, Love y Crazy Love.
Heinz presenta una tapa con tres distintas configuraciones para servir crema
La primera opción ofrece una cantidad ligera e ideal para quienes suelen hacer líneas o zigzags en alimentos como hamburguesas. Luego está Love, una alternativa que ofrece una porción generosa, pero no exagerada de la crema. Y la última configuración libera una cantidad mayor que las anteriores para aquellos que desean cubrir de crema la comida.
Cabe destacar que esta es la primera vez en más de 157 años que la marca se atreve a reinventar su botella o, específicamente, un elemento importante de su envase. Esta innovación además llega justo a tiempo con la temporada de barbacoas, uno de los periodos más comerciales para la marca en Estados Unidos.
Heinz lanza la tapa hoy, pero fue desarrollada desde hace unos años
Sin embargo, aunque el producto se ha materializado este año, fue creado hace bastante tiempo. Según afirmaron desde Wieden+Kennedy, la primera idea del dosificador se presentó a inicios de 2023, pero aunque el equipo de Heinz se “enamoró” de la propuesta, tardó en llegar debido a los diferentes procesos por los que se tuvo que pasar para llegar a la versión final.
Nina Patel, vicepresidenta de HEINZ Global en Kraft Heinz Company, comentó: “Todos experimentamos el amor de manera diferente, y la conexión de nuestros fans con el kétchup no es una excepción. La gente tiene rituales muy personales en torno a la cantidad de kétchup que usan, y celebramos cada uno de ellos”.
Con Love Lid, la marca soluciona una inquietud sobre personalización del consumo, permitiendo que cada consumidor adapte la botella a su propio “idioma de amor” por su icónica salsa.
Esta acción llega tras unos días de une ingeniosa activación de Heinz en el Times Square, que aprovechó la presencia de una escultura para generar un momento de marca.







