Autoridades de Nueva York y Nueva Jersey abrieron una investigación sobre el sistema de boletos de la Copa del Mundo 2026 tras denuncias por aumentos de precios, cambios en categorías de asientos y posibles prácticas engañosas durante el proceso de venta.
En medio de la expectativa por la Copa Mundial 2026, la FIFA enfrenta ahora cuestionamientos fuera de las canchas. Las autoridades de Estados Unidos iniciaron una investigación relacionada con el sistema de venta de entradas del torneo tras recibir denuncias vinculadas con precios elevados y presuntas irregularidades en la asignación de boletos.
Las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey anunciaron una revisión formal sobre las prácticas comerciales utilizadas durante la comercialización de entradas para el campeonato, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El foco principal se centra en posibles aumentos artificiales de precios, modificaciones en categorías de asientos y mensajes que, según las autoridades, podrían haber confundido a los aficionados.
Asimismo, el proceso también involucra al Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de Nueva York (DCWP), entidad que participa en la recopilación de información y en el análisis de posibles vulneraciones a las normas de protección al consumidor.
Mundial 2026 en la mira: autoridades cuestionan el sistema de precios de la FIFA
Según la BBC, la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, calificó el proceso de compra como un «calvario» para muchos aficionados. Como analizó, las autoridades investigarán si la FIFA implementó mecanismos que generaron escasez artificial de boletos o incrementos injustificados en distintas fases de venta.
Por su parte, la investigación busca determinar si la FIFA modificó categorías de entradas una vez iniciado el proceso comercial. Entre las principales denuncias aparece la creación posterior de zonas «preferentes» con precios más elevados, situación que habría alterado las condiciones iniciales que recibieron miles de compradores.
Las autoridades estadounidenses también analizan el sistema de precios dinámicos utilizado en gran parte de los partidos del torneo. Según las autoridades, el sistema de precios variables habría permitido incrementos promedio de 34% en cerca de 90 partidos.
Además, varios aficionados denunciaron diferencias entre los asientos promocionados y la ubicación final entregada durante el proceso de compra. En ese sentido, los organismos de protección al consumidor consideran que estos cambios podrían constituir prácticas potencialmente engañosas.
Davenport sostuvo que «ser honestos en la venta de entradas no es difícil» y agregó que organizar un evento de esta magnitud «no es una invitación para explotar a residentes y visitantes».
Por su parte, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, afirmó que los consumidores «merecen una oportunidad justa de conseguir entradas a precios asequibles».
La FIFA defiende su modelo de venta de entradas
Hasta el momento, la FIFA evitó pronunciarse de manera directa sobre la investigación en curso. Sin embargo, meses antes defendió el valor de los boletos argumentando que los precios responden al comportamiento habitual del mercado estadounidense y al alto nivel de demanda que genera el torneo.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sostuvo previamente que vender boletos a precios demasiado bajos podría incentivar la reventa masiva. «En Estados Unidos también está permitido revender entradas. Si vendieras las entradas a un precio demasiado bajo, serían revendidas después a un precio mucho más alto», señaló.
Cabe mencionar que, la polémica alrededor de los costos del Mundial no se limita solo a las entradas. En los últimos meses también surgieron críticas relacionadas con el transporte y la logística para aficionados. Uno de los casos más comentados ocurrió en Nueva Jersey, donde en un inicio se anunció un costo cercano a los 150 dólares para traslados ferroviarios vinculados con el evento.
Posteriormente, las autoridades locales redujeron el precio del servicio, aunque el valor final continuó por encima de las tarifas habituales utilizadas a diario por residentes y visitantes.








