Junto a la marca berlinesa Ottolinger, Desigual presentó una campaña que retrata la “cara B” de Barcelona con situaciones como robos, gentrificación, exceso de turistas, tráfico y precios elevados. El spot generó un arduo rechazo por parte de los locales, provocando que la marca tenga que salir a disculparse por lo ocurrido.
Desigual vuelve a poner a Barcelona en el centro de su comunicación con una campaña que, lejos de mostrar únicamente sus atractivos turísticos, apuesta por retratar algunas de las situaciones que forman parte de su día a día. La propuesta, desarrollada junto a la firma de moda Ottolinger, presenta una versión más caótica y menos idealizada de la ciudad.
A través de una pieza audiovisual protagonizada por la modelo Lola Rodríguez, la marca recorre distintos escenarios de Barcelona y los presenta desde una mirada irónica. Robos, turistas, gentrificación, tráfico y el elevado costo de algunos servicios aparecen como parte de este particular retrato de la ciudad, una decisión creativa que rápidamente generó críticas en redes sociales.
Una “cara B” de Barcelona que divide opiniones
La campaña de Desigual busca mostrar aquellos aspectos menos amables de Barcelona mediante el humor y la sátira, alejándose de la imagen tradicional de la ciudad como destino turístico. Sin embargo, el recurso ha provocado críticas entre usuarios que consideran que la marca trivializa problemas que afectan directamente a quienes viven en la ciudad.
La nueva campaña de Desigual, para anunciar una colección con Ottolinger, ha generado polémica.
— Reason Why (@ReasonWhy) September 3, 2026
Los usuarios critican la sátira de cuestiones como la gentrificación, especialmente al tratarse de una marca de origen local.
|| Más info 👉🏽 https://t.co/jOTxIbKqPR pic.twitter.com/AM9XUfcufU
Desde un inicio, su spot muestra a una joven lidiando con distintas problemáticas como el tráfico en las calles, los carteristas que se quieren llevar su mochila, los altos precios de productos básicos como el café y los comentarios hostiles de una vecina que representa la gran presencia de turistas en la ciudad.
Los comentarios en redes sociales no se han hecho esperar y más de uno ha cuestionado al equipo creativo detrás de esta campaña. Y es que, en palabras de los locales, resulta ofensivo recurrir a las preocupaciones más comunes de los barceloneses para hacer humor y plantearlas como narrativa para su campaña de lanzamiento.


Desigual se disculpa por polémica campaña
Ante la ola de críticas, Desigual optó por disculparse con el público dejando un comentario en el polémico video compartido en redes sociales. “Os estamos leyendo. Barcelona es nuestra casa y vemos el problema de la gentrificación y la turistificación de la ciudad. Utilizamos el humor para hablar de ello, pero no era el lugar para la ironía. Lo hemos entendido”, mencionaron inicialmente.
Sin embargo, cuando el problema escaló, la marca decidió eliminar el video y enviar un comunicado a los medios. En el escrito, reconocen que el tono no fue el más adecuado para una campaña promocional y dejan entrever que el resultado fue producto del “espíritu desfendado” que caracteriza a la marca.
Este es un ejemplo más de cómo las marcas pueden arruinar su reputación cuando el contexto y la lectura social de la realidad no se toma en cuenta correctamente. Aunque la marca eliminó el video, los comentarios alrededor de la campaña continúan en redes sociales, plataformas que hoy se convierten en eco de la opinión pública.







