La marca francesa presenta una nueva identidad desarrollada por Commission Studio, centrada en una tipografía propia inspirada en su archivo histórico y en la actualización de sus códigos visuales.
Lacoste ha presentado una renovación de su identidad visual que será implementada de forma progresiva en distintos soportes. El rediseño, desarrollado por Commission Studio, busca actualizar los códigos de la marca manteniendo su vínculo con los elementos que han definido su historia desde su fundación en 1933.
Una tipografía basada en el archivo y el regreso a los orígenes
El eje central de la nueva identidad es una tipografía personalizada construida a partir de referencias del archivo histórico de la marca. En comparación con la versión anterior —una tipografía sans serif, de trazo uniforme, sin remates y con una apariencia más funcional—, la nueva propuesta introduce una serif con mayor contraste en los trazos, incorporando remates visibles que le aportan un carácter más editorial.
Las letras presentan variaciones en el grosor, con trazos finos y gruesos más marcados, además de proporciones más estilizadas y un ritmo visual más pausado. Este cambio no solo modifica la estética del logotipo, sino que también refuerza una sensación de precisión y herencia, alineándose con referencias tipográficas más clásicas.
Este enfoque conecta con el origen de la marca y con las primeras creaciones de René Lacoste. En esa línea, la nueva identidad reintroduce su firma manuscrita en algunos contextos y recupera patrones gráficos del archivo histórico, que comenzarán a integrarse especialmente en piezas de packaging y materiales de marca.
Ajustes en el logotipo de Lacoste y en el sistema visual
El icónico cocodrilo de Lacoste no presenta un rediseño estructural, sino un ajuste en su uso dentro del sistema visual. La actualización responde a un enfoque más preciso sobre cómo se aplica el símbolo según el contexto, especialmente cuando se utiliza de forma independiente.
En ese sentido, la lengua roja —ya presente en versiones anteriores— adquiere mayor visibilidad en determinadas expresiones, reforzando un elemento histórico del emblema. A nivel cromático, el verde ha sido ajustado para alinearse más estrechamente con su tonalidad original, en línea con la intención de reconectar con los códigos fundacionales de la marca .
Estos cambios no modifican la silueta ni la construcción del isotipo, sino que optimizan su presencia dentro de un sistema visual más amplio, donde el contexto de uso cobra mayor relevancia.
Implementación global de la nueva identidad
El despliegue de esta actualización implica una adaptación progresiva en todos los puntos de contacto de la marca. Actualmente, Lacoste cuenta con más de 1.100 puntos de venta en 98 mercados, lo que convierte esta transición en un proceso de implementación a gran escala.
Con este rediseño, la marca reorganiza sus códigos visuales a partir de tres ejes claros: tipografía, archivo e identidad gráfica, articulando un sistema que busca consistencia global sin desprenderse de sus referencias históricas.









