La marca relanza su identidad visual, introduce empaques individuales por personaje y suma a Nina Pingüina, inspirada en el Pingüino de Humboldt, en una apuesta que conecta branding, biodiversidad y ciencia peruana a través del B.A.P. “CARRASCO”.
En una industria donde el empaque suele usarse solo como un soporte visual, Animalitos San Jorge decide convertirlo en algo más: un canal de educación ambiental con alcance masivo. Es por ello que, su relanzamiento no solo actualiza la estética de una de las galletas más queridas del país, sino que transforma cada empaque en una pieza de contenido que visibiliza especies en peligro.
Bajo el concepto “Para protegerlos, tenemos que conocerlos”, la nueva identidad visual presenta tiras gráficas y empaques individuales por personaje, destacando de forma efectiva en el punto de venta, conectando al consumidor con la biodiversidad peruana —incluso desde la Antártida, de la mano del B.A.P. “CARRASCO”.
De producto tradicional a plataforma con propósito
El giro estratégico parte de una premisa simple pero potente: millones de empaques pueden convertirse en vehículos de educación ambiental.
Desde la marca lo explican con claridad:“Animalitos San Jorge es una marca que nos ha acompañado por más de 50 años. Las formas de las galletas nos dan una clave y nuestra imaginación hace el resto. Nos pareció que podíamos agregar valor a la marca guiando esa creatividad hacia animales peruanos en peligro de extinción. (…) El empaque podía convertirse en un medio de comunicación de buenos propósitos”.
En ese proceso, la colaboración con APECO ha sido clave. Junto a esta organización, se definieron las especies protagonistas —como el mono choro cola amarilla y el oso de anteojos— y se desarrollaron fichas informativas que acompañan la experiencia del producto.
El resultado: un sistema donde el branding, la educación y el entretenimiento conviven de forma orgánica, sin caer en discursos forzados de sostenibilidad.
Nina Pingüina: el personaje que conecta con la ciencia
La gran novedad del relanzamiento es la incorporación de Nina Pingüina, inspirada en el pingüino de Humboldt y concebida como un puente entre la marca y la investigación científica.
Su historia no es ficticia: se articula con la participación de Animalitos San Jorge en la misión del B.A.P. “CARRASCO”, el buque oceanográfico polar de la Marina de Guerra del Perú que estudia el cambio climático, la biodiversidad marina y la conservación de ecosistemas en la Antártida.
“La posibilidad de acompañar al B.A.P. “CARRASCO” en su viaje científico resultaba única… Nina Pingüina se ‘embarcó’ para aprender más de las corrientes marinas y los cambios que afectan el ecosistema. (…) Nos queda claro que nuestro rol es promover la toma de conciencia a través de la difusión de mensajes positivos en nuestros millones de empaques que se venden a nivel nacional”, destacan desde la marca.
Este vínculo eleva la propuesta más allá del storytelling tradicional. No se trata solo de sensibilizar, sino de respaldar el mensaje con hechos reales, integrando ciencia y consumo en una misma narrativa.
Estrategia de marketing: visibilidad, emoción y relevancia cultural
El rediseño también responde a insights claros del mercado. La marca identificó el potencial de las presentaciones individuales en tiras y el impacto visual de personajes únicos frente a composiciones múltiples.
“Un rostro impactante y un par de ojos grandes pueden llamar la atención mucho más que un grupo de pequeños animales”, señalan desde la compañía, evidenciando una apuesta por códigos visuales alineados con audiencias digitales y social-first.
A esto se suma una estrategia de amplificación que incluye acciones en redes sociales, sampling en actividades educativas y contenidos vinculados a conservación, reforzando la coherencia entre mensaje y ejecución.
Consumo con significado: el nuevo vínculo con el consumidor
Más allá del impacto en góndola, el objetivo es transformar la relación con el consumidor. Animalitos San Jorge busca posicionarse como una marca que no solo entretiene, sino que educa y genera conciencia.
“Buscamos promover una mayor conciencia en el consumidor sobre la importancia de proteger nuestra fauna, vinculando el consumo del producto y la fantasía lúdica propia de nuestra propuesta con personajes inspirados en animales reales de nuestro país”, explican.
En un mercado saturado de mensajes vacíos, Animalitos San Jorge encuentra una ruta diferenciadora: educar desde lo cotidiano. Porque, como plantea su propia premisa, conocer es el primer paso para proteger.
*Contenido patrocinado.










