El club brasileño activó una iniciativa, desarrollada junto a End to End y Área 23, tras un reciente caso de injuria racial contra su portero, e incorporó acciones educativas y protocolos de denuncia.
El Corinthians decidió convertir un episodio ocurrido en las tribunas de la Neo Química Arena en una acción permanente de concienciación contra el racismo que busca involucrar tanto a hinchas como a la industria deportiva.
Como parte de una nueva campaña desarrollada junto a las agencias End to End y Área 23, el club retiró por tiempo indefinido uno de los asientos del estadio después de un acto de discriminación racial registrado durante un partido reciente. De esta forma, la intervención busca transmitir un mensaje claro dentro y fuera de las canchas: el racismo no tiene espacio en el fútbol.
La campaña antirracista de Corinthians convierte un asiento vacío en símbolo de protesta
La iniciativa surgió luego de un incidente que involucró al arquero Carlos Miguel, de Palmeiras, durante un encuentro disputado en la Neo Química Arena. Aunque el club realizó investigaciones para identificar al responsable, no logró ubicar a la persona involucrada.
Frente a ese escenario, Corinthians decidió transformar la ausencia de un responsable identificado en un símbolo visual dentro del estadio. El asiento retirado ahora muestra un mensaje contra el racismo junto a un código QR que dirige a materiales educativos y contenidos relacionados con la denuncia de actos discriminatorios.
Además del elemento simbólico, la campaña incorpora información práctica para los asistentes a los partidos. A través de distintos puntos del estadio, el público podrá acceder mediante códigos QR a guías sobre cómo identificar, registrar y reportar situaciones de discriminación durante eventos deportivos.
Corinthians, End to End y Área 23 refuerzan el debate sobre racismo en el fútbol
La campaña cuenta con el respaldo del área de Responsabilidad Social del club y busca conectar el posicionamiento institucional del Corinthians con su identidad histórica y cultural. «La historia del Corinthians es la historia de la pertenencia y la inclusión. No se trata de posicionarse para evitar sanciones deportivas. Nuestro posicionamiento es mucho más profundo y directo. Somos un club antirracista. Formado en gran parte por hombres y mujeres negros. Jamás seremos condescendientes ni aceptaremos en nuestros espacios, que deben ser democráticos e inclusivos, actitudes que vayan en contra de nuestro papel histórico», señaló Rafael Castilho, Director Cultural y de Responsabilidad Social del Corinthians.
Desde las agencias involucradas, la campaña también apunta a generar reflexión más allá del ámbito futbolístico. «El racismo no es una opinión, es una injusticia. Combatir el racismo es una elección diaria de reconocer la dignidad de cada persona y actuar para que el respeto no sea una excepción, sino la regla. Este posicionamiento del Corinthians trasciende el fútbol y dialoga con toda la sociedad», comentó Bruno Brum, CMO de End to End.
Por su parte, Victor Toyofuku, Director Creativo de Área 23, destacó el valor simbólico de la intervención dentro del estadio. «Retirar un asiento de la grada es un gesto simple, pero imposible de ignorar. La acción es una invitación para que todas las personas entiendan su papel en la lucha contra el racismo, dentro y fuera del estadio.»









