Para el 2022, el 73% de las empresas peruanas esperan poner en marcha esta modalidad de trabajo. Con el coworking las compañías pueden olvidarse de la parte logística y priorizar el confort de sus empleados.
La emergencia sanitaria por el coronavirus dio un giro de 360 grados a las modalidades de trabajo. Ahora escribir informes, sacar estadísticas o diseñar puede hacerse de azoteas de lujo, cantinas y gimnasios.
Con la llegada del covid-19 se disparó la demanda de espacios compartidos. Al menos en Madrid, España, el coworking ha dejado de ser para unos pocos. Empresas como Pepsi, Mutua Madrileña, Axa, Cines Yelmo, Ebay, Kodak, Pzifer o Fundación La Caixa ya se han mudado a este tipo de dependencias.
Las empresas han comenzado a pedir a sus empleados regresar al trabajo presencial, pero lograrlo ha sido cuesta arriba. Muchas compañías dejaron sus sedes tradicionales con la llegada del virus y ahora no tienen espacio suficiente para albergar a todos los empleados debido a las medidas de distanciamiento social que han sido recomendadas para evitar contagios.
Lo que ahora ocurre en España podría ir replicándose en el resto del mundo pues estos espacios han recibido con más frecuencia a medianas y grandes empresas.
¿Cómo está Latinoamérica?

A más de un año desde que el Covid-19 llegó a América Latina y pese a las flexibilizaciones que se han dado en algunas naciones, un buen número de latinoamericanos continúa en cuarentena y trabajando a distancia.
Así lo dejó ver un estudio del Grupo de Diarios América (GDA) y Tendencias Digitales, que analiza el impacto de la pandemia en los hábitos de los consumidores digitales.
El estudio muestra que el 59 % de los consumidores sigue aislado en casa, el 26 % ha salido para trabajar o estudiar con horarios flexibles y el 16 % ya volvió a su rutina. Brasil, Perú, Chile y Colombia son los países que superan el promedio regional, con más del 60% de los consumidores aislados en casa, mientras en El Salvador casi la mitad ha retomado su rutina.
Según un estudio DNA Human Capital, debido a que en Perú está avanzando en la vacunación 68 % de las empresas están trabajando de forma parcial en las oficinas. 73 % de las compañías, según el ente, esperan que para 2022 se ponga en marcha la modalidad de trabajo semipresencial, al menos el 16 % prevé trabajar de manera presencial y el 11% estima laborar mediante la modalidad de teletrabajo.
De vuelta a España
Según datos de la consultora inmobiliaria CBRE, casi 60 % de las empresas apuestan en instaurar modelos híbridos que combinan la oficina tradicional con el teletrabajo en casa o en espacios de coworking. La firma señaló que es una tendencia que aumenta hasta el 77 % en las grandes empresas.

Con el coworking las empresas pueden olvidarse de la parte logística. Un ejemplo de ello es en First Workplaces, lugar en el que las compañías pagan una tarifa mensual y el sitio se ocupa de la recepción, los servicios de limpieza, catering y reprografía.
En estos lugares se cuida el mobiliario con ahínco para que cada trabajador este en confort. Oficinas cálidas, todo tipo de servicios y lugares privados para hablar por celular o asistir a videoreuniones.
Monday Río es uno de esos lugares en el que se vela porque los empleados tengan confort. El lugar también abrió sus puertas en España, específicamente en el Paseo Imperial de Madrid en junio de este año y ahora alberga a más de 70 empresas trabajando en sus espacios.

El sitio cuenta con salones con sofás confortables, una cantina donde los usuarios pueden comprar ensaladas o snacks, cabinas privadas, un gimnasio y una azotea que puede ser usada para trabajar, darse una pausa y en el interín, incluso jugar al ping-pong.
La pandemia por el Covid-19 ha dejado ver que el teletrabajo tiene ventajas, aunque también debilidades, pues esta modalidad, señalan conocedores del tema en ese país puede llevar al «ostracismo mental» y esto enciende las alarmas de los departamentos de Recursos Humanos por la falta de control de los empleados.
Fernando Ramírez, director de Loom, ve en las oficinas flexibles la solución ideal ha la diatriba, pues los trabajadores se pasen por los tradicional y el trabajo desde casa, cuestión que parecería se fuese a mantener por un buen tiempo.







