Importadores locales han apuntado que el valor actual del flete representa cuatro veces el valor del producto que importa.

La emergencia sanitaria por el coronavirus desencadenó una serie de consecuencias en la economía mundial de las que la dinámica comercial no pudo escapar.

Las restricciones que se impusieron en las naciones para atajar la expansión del virus afectó la cadena de suministros y con ello se dispararon los precios de los fletes, sobre todo de Asia para otras zonas del mundo.

La crisis de los fletes ha generado retraso en la llegada de materias primas provenientes de Asia. En las últimas semanas algunos fletes aumentaron hasta diez veces su valor.

¿Cómo ha afectado a Perú? ¿Qué se puede hacer? Son algunas de las interrogantes que en medio de la convulsa situación surgen.

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En Perú, los embarques provenientes del lejano oriente subieron, en promedio, seis veces. Los precios pasaron de rondar los US$2.000 por container a los US$12.000.

Importadores locales han dado a conocer que el valor del flete representa cuatro veces el valor del producto que importa. Explican una de las razones es porque la velocidad de recuperación de las economías mundiales, apalancada por la vacunación, ha generado mayor demanda de productos y las capacidades se han visto opacadas, así como la disponibilidad de navíos de carga con rutas americanas y/o europeas.

Otras de las causas de los aumentos de los fletes, según los importadores, es que gran cantidad de operadores de grúa en los principales puertos del mundo se contagiaron de la enfermedad y fue difícil conseguir reemplazos

Una cosa ha llevado a la otra. La enfermedad de los operadores principales ocasionaron retrasos en las entregas de materias primeras a los productores asiáticos .

¿Cómo hacer frente a la crisis de fletes? En principio tener en cuenta que se estima que la situación se mantengan, aunque diluyéndose paulatinamente, al menos hasta finales de 2023.

Se recomienda a las compañías optar por productos locales, garantizarse la disponibilidad de medicamentos genéricos o tratamientos alternativos, según lo recomendado por el médico y estimular las prácticas de consumo colaborativo.

Fuente: Christina Saksanian, Ph.D. por ESAN Graduate School of Business. Actualmente es Directora Ejecutiva de Hedaz Market Intelligence.