La campaña de McCafé convierte las persianas entreabiertas de sus locales en una metáfora visual de los párpados que comienzan a abrirse mientras la ciudad aún duerme.
McCafé ha lanzado una nueva campaña, donde el foco no está en sus bebidas, sino en una particularidad de sus locales cuando sus trabajadores inician cada jornada: las persianas entreabiertas.
Sin embargo, el empleo de dicho elemento en la propuesta es para hacer alusión a otro detalle de la cotidianidad. Y es que, en cada mañana, el momento en que las persianas se levantan, también empiezan a abrirse los párpados de muchas personas que inician su día antes del resto.
McCafé metaforiza el ahínco de los que madrugan
En esa línea, la campaña de McCafé ofrece una metáfora visual de aquellos que amanecen mientras la ciudad aún descansa. Para ello, presentan una serie de gráficas en las que se puede apreciar la fachada de sus locales, cuya cortina metálica está entreabierta, y una persona en exteriores tomando una de sus bebidas.
La propuesta representa una analogía de los párpados urbanos, capturando fotográficamente el momento exacto en que sus establecimientos apenas comienzan a abrir, recreando el proceso lento, pesado y somnoliento que las personas experimentan al despertar en las mañanas.
McCafé presenta un contraste entre sus locales y el día a día de las personas
Otro aspecto que también resalta es el contraste que ofrece de los personajes en la vía pública con lo que sucede en sus locales en las primeras horas del día. Las gráficas presentan a transeúntes caminando de madrugada frente a cafeterías que aún no abren y en las que hasta el personal está realizando un trabajo de limpieza.
Además, las fotografías de la campaña utilizan una colorización basada en la iluminación real de la madrugada y las primeras luces del sol. Esto permite que los anuncios documenten la ciudad real de forma cruda pero también estéticamente atractiva.
Por otro lado, lejos de utilizar los clásicos eslóganes demasiado comerciales o elementos de la identidad de McCafé que generen un ruido visual, la propuesta integra de forma sutil detalles relacionados a su marca como sus clásicos envases o su logo en un tamaño bastante reducido.
Con esta campaña, McCafé refleja una estrategia de posicionamiento por conveniencia y disponibilidad horaria. Y es que no está promocionando sus bebidas, pero está transformando una métrica operativa en una conexión emocional y de empatía con el consumidor.







