Junto a la ONG Presente, la marca lanza una acción que permite postular sin foto ni género para priorizar experiencia y habilidades. En entrevista con Viviana Villanueva, jefa de marketing de Voraz, se detalla el concepto detrás de la campaña y su apuesta por transformar el Pride en oportunidades laborales reales.
Cada junio, las redes sociales se llenan de logos con los colores del arcoíris, comunicados corporativos sobre diversidad e imágenes de campañas que celebran el mes del orgullo. Sin embargo, para miles de personas parte de la comunidad LGBTQ+ en el Perú, ese despliegue de visibilidad rara vez se traduce en una oferta de trabajo real.
Es precisamente en esa tensión donde nace «La Bolsa Laboral», la nueva apuesta de Voraz junto a la ONG Presente. La iniciativa transforma la tradicional «Bolsa Pride» de la marca en una plataforma de empleabilidad diseñada para conectar talento LGBTQ+ con empresas que no solo declaran ser inclusivas, sino que están dispuestas a demostrarlo en sus procesos de selección.
Del arcoíris al contrato: la respuesta de Voraz a datos que incomodan
Mercado Negro entrevistó a Viviana Villanueva, jefa de marketing de Voraz, quien reveló mayores detalles sobre la iniciativa y explicó que esta nace de cifras que revelan una realidad difícil de ignorar. De acuerdo a la Segunda Encuesta Nacional de Derechos Humanos (IPSOS), el 30% de los peruanos afirma que se negaría a contratar a una persona homosexual. Esa cifra escala a 37% cuando se trata de personas transgénero.
Frente a ese panorama, la propuesta de Voraz apunta a dos frentes simultáneos. Por un lado, crea «La Bolsa Laboral», una plataforma pública donde personas trans, LGBTQ+ y aliados pueden registrar sus perfiles profesionales sin los campos que han facilitado la discriminación, como la foto o el género. Por otro, lleva esa misma plataforma de manera directa a quienes tienen el poder de abrir una vacante.
Para ello, la marca envía kits especiales a directivos de Recursos Humanos de empresas con políticas de inclusión verificadas y certificadas por Presente, que incluyen acceso directo mediante códigos QR. Además, pantallas digitales con estos mismos códigos han sido ubicadas estratégicamente frente a las sedes de empresas relevantes.
Asimismo, la decisión de iniciar el proceso solo con empresas validadas por la ONG no es menor. «No solo queremos generar oportunidades laborales, queremos asegurarnos de que las personas contratadas lleguen a espacios donde puedan desarrollarse de manera segura, respetada y libre de discriminación. Nuestro objetivo no es únicamente conseguir empleos, sino promover empleos de calidad en entornos verdaderamente inclusivos», comenta Viviana Villanueva.
La Chola Chabuca como protagonista de la campaña
Para presentar la iniciativa al público, Voraz convocó a uno de los personajes más reconocibles de la cultura popular peruana: La Chola Chabuca, el alter ego televisivo de Ernesto Pimentel. La elección no fue arbitraria. «Durante años ha estado presente en los hogares de millones de familias a través de la televisión abierta y en uno de los horarios más importantes y familiares del país. Esa cercanía la convierte en una voz capaz de conectar con públicos muy diversos«, explica.
La pieza audiovisual de lanzamiento sitúa a Ernesto Pimentel en su camerino, en el momento en que se transforma en La Chola, y desde ahí plantea una pregunta incómoda: si la diversidad ya encontró su espacio en el entretenimiento, ¿por qué sigue siendo una barrera en otros ámbitos laborales? Ese es el punto de partida para presentar la plataforma como una respuesta concreta.
Por otro lado, según Villanueva, cuando el proyecto le fue presentado a Pimentel, su respuesta fue inmediata y personal. El artista reconoció que, aunque nunca había abordado esta causa desde el personaje, sentía que esa lucha también era la suya. «Por eso su participación va mucho más allá de un rol simbólico. La Chola Chabuca aporta visibilidad, empatía y alcance masivo a una iniciativa cuyo objetivo final es muy concreto: abrir oportunidades laborales reales para personas LGBTQ+ y contribuir a que el talento sea valorado por sus capacidades, no condicionado por prejuicios» concluye la ejecutiva.







