Grand View Research proyecta que el tamaño del mercado global de esos espectáculos de luces alcance los 6.113,3 millones de dólares en 2033, siendo la tasa de crecimiento anual compuesta más alta la de Asia-Pacífico.
El uso de drones en publicidad y marketing ha crecido de forma acelerada en la última década, impulsado por la búsqueda de contenidos más visuales, experiencias inmersivas y formatos innovadores para captar la atención del público. Grand View Research proyecta que el tamaño del mercado global de esos espectáculos de luces alcance los 6.113,3 millones de dólares en 2033, siendo la tasa de crecimiento anual compuesta más alta la de Asia-Pacífico.
En ese sentido, China es un referente en innovación y fue uno de los primeros países en adoptar espectáculos con drones. Compañías como EHang y Damoda son actores clave en el desarrollo de la tecnología de enjambres de drones para publicidad.
Algunos de estos shows perduran en la memoria de los consumidores, como el de Hyundai, que en 2021 lanzó en Shanghái un espectáculo de luces con drones a gran escala que batió récords para su marca Genesis.
Incidentes que pueden terminar en tragedia
Sin embargo, la industria no está libre de incidentes. Un espectáculo de drones en Liuyang, China, en octubre de 2025, falló y arrojó escombros en llamas que provocaron un incendio.
Cinco meses después, el fallo de Liuyang nos recuerda que el espectáculo aéreo sigue siendo un riesgo. A diferencia de las vallas publicitarias, las pantallas digitales o los revestimientos de edificios, la publicidad con drones opera en espacio aéreo regulado, bajo restricciones meteorológicas y dentro de marcos de seguridad cada vez más rigurosos.







