La compañía de videojuegos conmemora un nuevo aniversario de Sonic con una iniciativa especial: la creación de una estatua del personaje que, según la propuesta, conserva su ADN dentro de una Chaos Emerald.
Sonic está a punto de cumplir 35 años, así que Sega, compañía de videojuegos propietaria de su franquicia, ha planeado celebrar su onomástico a lo grande. Es por ello que no tuvo mejor idea que unirse a un colectivo científico para recrear una figura del erizo realmente única.
Por medio de un video en Youtube, Sega reveló una estatua del personaje que, fuera de destacar por ser de tamaño real, conserva una sorpresa en su interior. Y es que la figura contiene el ADN de Sonic dentro de un Chaos Emerald, el cual es un elemento icónico de su historia que representa una de las siete gemas místicas de energía ilimitada.
¿Cómo introdujeron el ADN de un personaje de videojuego en una estatua?
Es preciso indicar que no se trata exactamente de material biológico. Realmente, es un innovador proyecto de bioarte y ciencia ficción creado con el colectivo científico LOM BABY, que codificó digitalmente las características y habilidades de Sonic para sintetizar la cadena del ADN artificial.
El compuesto mencionado se encuentra sellado al interior de una réplica de la “Esmeralda del Caos”. Esta es una figura muy parecida a la auténtica que se ubica en la zona del pecho de la figura.
Sin embargo, el hecho de que se encuentre incluido en dicho espacio, convierte a esta instalación en algo nunca antes visto. Además, gracias a su tecnología de sintetización de ADN, la compañía afirma haber creado la secuencia que define la famosa mascota de la compañía.
Otras peculiaridades de esta iniciativa de Sega
Entre las características que considerarón para su desarrollo están su cuerpo azul, su velocidad supersónica, la habilidad “Boost”, su personalidad libre, el amor por la aventura y hasta su incapacidad para nadar.
Por otro lado, esta propuesta se suma a otra de las curiosas creaciones que ha hecho LOM BABY. Dicho colectivo ya tiene otras extravagantes creaciones, como el virus T de Resident Evil de forma sintética.
Con esta instalación, Sega rompe con la forma convencional de hacer publicidad en el mundo de los videojuegos. El hecho de emplear “ingeniería genética ficticia” genera un gran impacto mediático global, atrayendo no solo a la comunidad gaming, sino a científicos y artistas.







