Lacoste diseñó una pieza especial para Novak Djokovic utilizando arcilla real de las canchas donde se disputa el Grand Slam parisino. La prenda mezcla moda, storytelling y performance para celebrar la histórica participación del tenista en el torneo.
En un escenario donde las marcas deportivas buscan construir cada vez más narrativa alrededor de sus embajadores, Lacoste llevó el concepto de storytelling a un nuevo nivel durante Roland Garros 2026. La firma francesa presentó una chaqueta exclusiva diseñada para Novak Djokovic que incorpora tierra batida real extraída de las pistas del torneo parisino.
La pieza apareció durante el debut del tenista serbio en la presente edición del Grand Slam y rápidamente comenzó a generar conversación tanto dentro del circuito deportivo como en el universo de moda y diseño.
La chaqueta fue desarrollada por Pelagia Kolotouros, directora creativa de Lacoste, quien trabajó una propuesta construida alrededor de dos elementos centrales: la identidad visual de Roland Garros y la narrativa personal de Djokovic dentro del tenis profesional.
Según explicó la marca, la arcilla utilizada en las pistas del torneo fue integrada directamente en el tejido de la prenda mediante acabados artesanales y aplicaciones tridimensionales hechas a mano.
Visualmente, la pieza incorpora texturas inspiradas en la tierra batida y detalles escultóricos que transforman la chaqueta en algo mucho más cercano a una pieza conceptual de moda que a un uniforme deportivo convencional.
Lacoste transforma el uniforme deportivo en una herramienta narrativa
La propuesta también incluye una figura de lobo sobre la espalda, un símbolo especialmente ligado a la historia personal de Novak Djokovic. El tenista mencionó en distintas ocasiones que el animal representa una especie de guía espiritual vinculada a concentración, fortaleza mental y energía competitiva dentro de la cancha.
La combinación entre la arcilla de Roland Garros y el símbolo del lobo permite que la chaqueta funcione simultáneamente como homenaje al torneo de tenis y representación visual de la identidad del deportista.
En términos de branding, Lacoste vuelve a apostar por una lógica cada vez más visible dentro de la industria deportiva premium: convertir las prendas de sus embajadores en plataformas narrativas capaces de extenderse mucho más allá del rendimiento deportivo.
La pieza también celebra un momento relevante dentro de la carrera de Djokovic. Con esta edición de Roland Garros, el serbio alcanzó su participación número 22 en el torneo, igualando el récord previamente establecido por el francés Richard Gasquet.
Más allá de la cifra deportiva, Lacoste aprovecha ese contexto para construir una narrativa emocional alrededor de permanencia, legado y conexión histórica con uno de los escenarios más icónicos del tenis mundial.
Moda, deporte y lujo convergen en el nuevo marketing deportivo
La colaboración también vuelve a mostrar cómo las marcas deportivas premium comienzan a operar cada vez más cerca de los códigos tradicionales del lujo y la moda conceptual.
En el caso de Lacoste, el trabajo con Djokovic ya venía evolucionando hacia piezas especiales construidas alrededor de storytelling y diseño editorial.
Durante el US Open 2025, por ejemplo, la marca presentó una chaqueta de cuero diseñada también por Pelagia Kolotouros donde aparecía un mapa mundial acompañado por referencias visuales a los cuatro torneos de Grand Slam. En paralelo, Lacoste lanzó una colección cápsula donde el clásico cocodrilo de la firma fue reemplazado por una cabra en referencia al término “GOAT” (“Greatest Of All Time”).
La nueva pieza presentada en Roland Garros continúa esa misma línea: utilizar la moda no solo como indumentaria técnica, sino como herramienta de construcción cultural alrededor del atleta.
El movimiento refleja además cómo el marketing deportivo contemporáneo ya no se limita únicamente al rendimiento o patrocinio tradicional. Las marcas buscan desarrollar objetos capaces de conectar deporte, diseño, identidad visual y conversación digital dentro de un mismo producto.
La chaqueta creada para Djokovic funciona casi como un artefacto de branding: una prenda que utiliza materiales reales del torneo, referencias personales del atleta y lenguaje de moda conceptual para transformar un momento deportivo en una narrativa visual de alto impacto.










