La empresaria participó por primera vez en el desfile de Victoria’s Secret y lució el sujetador más caro de la marca. Su aparición generó debate sobre la elección de figuras mediáticas frente a modelos tradicionales y el papel de la notoriedad en la estrategia de las marcas de moda.
Kylie Jenner ha construido su imagen más allá de su faceta como celebridad, lo cual se refleja en proyectos como su marca de maquillaje y su incursión en el mundo de las bebidas ready to drink. Sin embargo, el último domingo marcó un nuevo hito en su carrera al participar en uno de los eventos más importantes del mundo de la moda. Su aparición puso en evidencia el poder de su marca personal, pero también generó un amplio debate sobre su elección frente a las modelos tradicionales.
La figura sorprendió con su aparición en la pasarela de Victoria’s Secret, tanto por tratarse de su debut en el evento como por haber lucido una de las prendas más exclusivas de la firma. Durante su participación, Kylie modeló un Fantasy Bra valorado en US$50 millones que, además, no se presentaba desde 2018. De esta manera, la firma recuperó con ella uno de sus símbolos más reconocibles.
Kylie Jenner modeló una pieza de lujo: ¿por qué la firma apostó por ella?
Más allá de la sorpresa que provocó su aparición, ya que no se había anunciado previamente que ella sería la encargada de modelar la pieza, la elección de la empresaria demuestra una estrategia cuidadosamente planificada por parte de la marca. Al ser una personalidad popular e influyente, capaz incluso de marcar tendencias, Victoria’s Secret encontró en ella un catalizador para amplificar la conversación y reflejar la escala masiva de su desfile.
Es preciso mencionar que esta participación de Kylie en un evento tan trascendental como Victoria’s Secret Fashion Show refleja una tendencia en la que las personalidades adoptan una participación más activa en este tipo de espectáculos. De acuerdo a un informe de Launchmetrics, sobre la temporada primavera-verano 2025 de las semanas de la moda, la participación de las celebridades en el impacto mediático de Paris Fashion Week pasó del 8,6% en 2023 al 18% en 2025.



El desfile fue diseñado para generar la máxima expectación posible. Incluso, el director creativo de la marca destacó que la intención de la iniciativa era combinar el regreso del Fantasy Bra con un talento completamente inesperado. Por ello, al no ser una modelo de pasarela, su aparición logró su objetivo: romper esquemas.
Kylie aportó más que la atención de su público
Daniela Kadena, creadora de contenido especializado en marketing, destaca que esta alianza estratégica buscaba mucho más que solo sumar audiencias: “Creo que pone en contacto dos universos de marca que necesitan complementarse. La celebridad aporta su reputación y las asociaciones que las personas puedan tener de ella/el, y la marca aporta su legado, historia, códigos y sobre todo el contexto de la colaboración”.
Cabe destacar que el evento también contó con la participación de otras figuras importantes para la firma, como Adriana Lima y Gigi Hadid, además de artistas como Megan Thee Stallion. Sin embargo, Kylie, pese a no ser modelo exclusiva de Victoria’s Secret, se ubicó junto a Adriana Lima, una de las figuras más emblemáticas de la firma, entre las tendencias de búsqueda de Google en distintos países.
En esa línea, Kadena afirma que el principal valor estratégico de esta alianza deriva de la relevancia que obtiene Victoria’s Secret como una marca que participa de la cultura, más allá de la lencería y la moda. “Kylie puede atraer la atención de personas que no necesariamente siguen el mundo del modelaje, pero que sí siguen el mundo del entretenimiento, de la belleza y de las celebridades”, enfatiza.
Kyle luce el Fantasy Bra y abre debate


No obstante, si bien la presencia de Kylie Jenner generó un gran impacto, también impulsó un debate en redes sociales. Esto se debe a que el bra que lució es una pieza de lujo que históricamente ha estado asociada a algunas de las modelos más emblemáticas de la marca, como Gisele Bündchen o Heidi Klum.
Lo anterior pone sobre la mesa el debate sobre si apostar por una figura como Kylie puede ampliar el alcance de la firma, pero también generar tensión con su identidad histórica y las expectativas del público respecto al evento. La elección abre la discusión sobre el peso que tienen actualmente la influencia digital y la capacidad de generar conversación frente a la trayectoria dentro del modelaje.
Es preciso recordar que el Fantasy Bra es una pieza que no ha sido lucida por cualquier modelo. Tradicionalmente, llevar esta prenda ha representado una distinción reservada a figuras con una relación destacada con la marca, por lo que también puede interpretarse como un reconocimiento a su trayectoria junto a Victoria’s Secret.
En las publicaciones de Kylie modelando el Fantasy Bra, que han generado un alto nivel de interacción, también pueden encontrarse miles de comentarios que cuestionan que se rompa con una tradición considerada significativa para la firma. “Modelos reales merecen este momento!! Ella no es” o “Cuando el dinero compra todo” son algunos de los comentarios que pueden leerse entre las reacciones.
Adicionalmente, este tipo de colaboraciones también revelan la evolución del papel de las celebridades, influencers y figuras empresariales en el mundo de la moda. Muchos de estos personajes pasaron de ser espectadores del front row a convertirse en los protagonistas del espectáculo.

Al respecto Kadena concluye: “Creo que revela una ampliación del papel que las celebridades pueden cumplir. No solo mostrar un producto, sino aportar su identidad, su comunidad y una razón más para que las personas presten atención. Entonces, su valor no se limita a cómo lucen una prenda, sino a lo que representan y las conversaciones que pueden generar. La moda es un passion point con mucho potencial para conectar y entretener, incluso para marcas de otras categorías”.
Este caso pone en evidencia que las marcas personales han adquirido un valor estratégico en la industria de la moda, donde la influencia digital se convierte en un recurso para generar conversación a escala global. Sin embargo, también plantea el reto de aprovechar la visibilidad de una figura mediática sin desdibujar la identidad ni desplazar el protagonismo de la marca.







