La Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado en Italia (AGCM) ha abierto una investigación contra las dos marcas, que pertenecen al conglomerado francés del lujo LVMH, por emplear estrategias de marketing que promueven el uso de productos antiedad en menores.
En los últimos años, el desarrollo de productos antiedad ha dejado de centrarse exclusivamente en adultos para expandirse —directa o indirectamente— hacia públicos cada vez más jóvenes. Este fenómeno está impulsado por la propagación de videos de ‘skincare’ en redes sociales como TikTok e Instagram, donde niñas y adolescentes replican rutinas complejas con sérums, retinol o cremas antiarrugas.
El artículo “Pediatric Skin Care Regimens on TikTok”, realizado por Northwestern Medicine y publicado por la Academia Estadounidense de Pediatría, analizó 100 videos de rutinas de ‘skincare’ de la página “Para ti” de la plataforma y descubrió que en los más vistos se usaba hasta 11 ingredientes activos potencialmente irritantes. Dentro de las posibles reacciones negativas, destacan la irritación cutánea, fotosensibilidad, dermatitis de contacto e incluso alergias crónicas.
Sephora y Benefit bajo la lupa
Del mismo modo, dicha práctica representa un riesgo contra la salud mental, debido al fenómeno conocido como “cosmeticorexia”, definido como una obsesión por el cuidado de la piel y la búsqueda de una apariencia “perfecta”. Esto puede generar ansiedad, baja autoestima, problemas dermatológicos y depresión.
Precisamente, Italia está tiene en la lupa a Sephora y Benefit por vender cosméticos a niños y adolescentes. La Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado en Italia (AGCM) ha abierto una investigación contra las dos marcas, que pertenecen al conglomerado francés del lujo LVMH, por emplear estrategias de marketing que promueven el uso de productos antiedad en menores.
“Este tipo de prácticas están vinculadas a la ‘cometicorexia’ o la obsesión de los menores de edad con los productos de ‘skincare’”, sostiene la AGCM. La autoridad señala que habrían adoptado una estrategia de marketing que implicaría el uso de “microinfluencers muy jóvenes que promueven la compra compulsiva de cosméticos entre los más jóvenes, que son más los más vulnerables”.
Además, se acusa a Sephora y Benefit de no haber comunicado de forma clara que dichos productos no están destinados a menores. LVMH ha manifestado que va a colaborar con el caso, pero ha evitado dar declaraciones.







