En el marco del Día Internacional de la Mujer, Yuddy Gallegos, jefa de Carreras Creativas de CERTUS, comparte la importancia de la construcción de comunidad, la estrategia digital, la diferenciación y profesionalización para lograr una marca rentable.
Todas las personas tienen pasatiempos, pero cómo diferenciar cuando uno de ellos puede volverse una idea rentable. En el Perú, existen miles de emprendimientos, los cuales representan una gran cuota de las empresas del país, y muchas de ellas están lideradas por mujeres.
Estas empresarias inician un largo recorrido con una idea, que luego es plasmada y lanzada al mercado. “¿Qué diferencia a un hobby de un negocio? Más que todo el tener un modelo de ingresos súper claros. Esto implica tener los costos estructurados y, sobre todo, seguir una estrategia de crecimiento”, cuenta Yuddy Gallegos, jefa de Carreras Creativas de la Escuela de Educación Superior CERTUS.
Una vez que las emprendedoras tienen la estructura, el siguiente paso es contar con las herramientas para crecer. Gallegos identifica a la educación financiera como una de ellas: “Generalmente, cuando uno trabaja un negocio, el principal error es no asociar la creatividad a la gestión. Cuando, en realidad, deben ir de la mano”.
También, resulta necesario que los negocios reciban mentoría estratégica. “El segundo paso es el acceso a las redes para poder visibilizar esa estructura y, finalmente, cualquier idea tiene que tener su cuota de tecnología”, asevera Gallegos.
Negocios que recién inician
“En el caso de los negocios que recién inician, lo ideal es hacer un benchmarking para analizar el entorno. Lo más recomendable es ver las estrategias que han podido ser relevantes enfocadas en la propuesta de valor que uno puede dar”, comenta Gallegos.
En ese sentido, el poder del storytelling permite conectar en cualquier canal. Gallegos indica que poder trabajar esas historias en redes sociales para comunicar o para poder empezar visibilizar cualquier idea termina siendo una de las herramientas más importantes.
No obstante, el talento llega hasta cierto punto, por lo que la profesionalización adquiere importancia. Sobre todo, porque ese paso de lo artesanal a lo empresarial podría resultar determinante en el crecimiento.







