La marca de suavizantes celebra la llegada de la primavera con una campaña que rompe con los códigos tradicionales de la temporada y presenta a mujeres adultas mayores luciendo las clásicas blusas floreadas.
A una marca de suavizantes se le ocurrió celebrar la llegada de la primavera con una campaña que rompe el molde de la publicidad de esta época del año. En lugar de mostrar personas jóvenes o apelar a una estética de ese público, Cavallaro optó por rendir homenaje a las mujeres adultas y una singular tendencia en ellas.
La propuesta se basa en una serie de anuncios donde muestran a diferentes abuelitas, luciendo una prenda muy propia en este grupo etario. Se trata de las clásicas blusas con diseños floreados que suelen vestir estas mujeres, una pieza de estética singular y que les aporta ternura.
Cavallaro recata una prenda popular de las adultas mayores
Esta campaña, desarrollada por la agencia Brick Agencia Paraguay, destaca por su ingenio y por rescatar una prenda clásica, cuyo diseño ahora forma parte de una tendencia de moda. Además, cada imagen utiliza frases de cortejo muy empleadas para dirigirse a estas personas, pero con un giro divertido.
Lo mencionado anteriormente radica en que los anuncios muestran a las abuelitas, luciendo distintas blusas con estilo floreado, sosteniendo flores y al lado de frases bastante peculiares. “Una flor para otra flor” o “Entre las flores más hermosas del jardín”, se lee entre las gráficas.
Cavallaro conecta la delicadeza textil de las blusas con sus suavizantes
La marca conecta esta forma de vestir con sus productos utilizando otras frases que hacen alusión a su línea de suavizantes. Al extremo derecho, se puede ver una presentación con un arma similar o con la misma tonalidad del diseño de flores que lucen las abuelitas.
“Con la llegada de la primavera, convertimos a las verdaderas amantes de las flores en las protagonistas de nuestra campaña para los suavizantes Cavallaro. Inspiradas en los estampados florales que forman parte del estilo característico de tantas señoras mayores, creamos una serie de piezas que celebran la manera en que incorporan las flores a sus vidas: en su ropa, en sus jardines y en cada pequeño detalle”, comentaron desde la agencia.
Esta campaña destaca por un excelente ejemplo de marketing emocional y de nostalgia, puesto que – en lugar de centrarse en características del producto – llama la atención del espectador, evocando a la estática de las madres y abuelas. Esto genera que el consumidor asocie la propuesta a sentimientos como hogar, calidez y tradición familiar.







