Un derrame de 6000 barriles de petróleo en la refinería de La Pampilla, ubicada en la costa del distrito de Ventanilla, generó una crisis de reputación a Repsol. Mercado Negro analiza  lo ocurrido junto a Julio Pérez Luna, country manager de Impronta Comunicación. // Gráfica: Roni Heredia

La erupción del volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha’ap, ubicado en la isla de Tonga, ha ocasionado “un desastre sin precedentes”, así lo ha calificado el primer ministro de esta nación, Siaosi Sovaleni. La actividad volcánica generó olas de hasta 15 metros de altura que golpearon la costa oeste de la isla principal de Tonga, Tongatapu, y las islas ‘Eua y Ha’api.

Las costas peruanas también se vieron afectadas por este hecho natural. Las autoridades informaron que dos personas murieron ahogadas en una playa de la región Lambayeque, en el norte del país, como consecuencia del atípico oleaje causado por la erupción del volcán submarino en el Pacífico Sur. 

Así mismo, se registró un derrame de 6.000 barriles de petróleo en la bahía del distrito de Ventanilla, donde se ubica el terminal multiboyas de la refinería La Pampilla, que pertenece a la multinacional energética Repsol. Según el ministro de ambiente, Rubén Ramírez, el crudo se extiende hasta Ancón y avanza hacia el norte. 

Habla Repsol

De acuerdo con la información emitida por Repsol Perú, el derrame producido por las altas mareas se dio durante la descarga de un millón de barriles de crudo que transportaba un buque petrolero. En un primer informe revelado por el ministro de ambiente, la empresa notificó un derrame de 0.16 barriles, cifra que se incrementó tras las investigaciones pertinentes. 

Ante la catástrofe medioambiental que afecta tanto las zonas playeras como a toda la fauna que en ella habita, Repsol ratificó, ante el responsable de la cartera ambiental de Perú, su compromiso para la descontaminación de las zonas afectadas. Para ello, la empresa ha dispuesto doscientas personas que efectuarán las labores de remediación en las playas Cavero, Bahía Blanca y Santa Rosa en Ventanilla.

Tine van den Wall Bake Rodríguez,  gerente de Comunicaciones de la empresa Repsol, explicó este miércoles 19 de enero, que la firma no tiene responsabilidad sobre el hecho ocurrido. “Nosotros estábamos haciendo una descarga desde el día anterior, nosotros llamamos a la Marina de Guerra, les pedimos confirmación acerca de la alerta en la costa del Perú”, señaló la vocera a RPP.

Con respecto a los primeros datos arrojados por la empresa, la ejecutiva señaló que el hidrocarburo viajó por el fondo del mar y se hizo visible al día siguiente. “Vamos a seguir poniendo todo lo que haga falta porque hay un compromiso de Repsol de restablecer a todo el litoral a su estado original y no vamos a escatimar en nada para trabajar”, enfatizó. 

“Ojalá pudiéramos retroceder el tiempo y parar esa descarga, que era la intención a la hora de hacer la consulta a la Marina de Guerra”, finalizó.

Crisis Reputacional

Actualmente, las personas han desarrollado nuevas matrices de opinión sobre distintos temas que años atrás no se discutían por parecer poco relevantes en ese momento. Sin embargo, muchos de estos tópicos se han colocado en el primer lugar de la lista, sentando en la mesa de debate, sobre el calentamiento global y el cuidado del planeta, a líderes políticos y de opinión. 

De acuerdo con Julio Pérez Luna, country manager de Impronta Comunicación, dichos cambios y ante un escenario donde la energía renovable ha tomado gran auge, una marca de este sector siempre estará en una posición compleja. Esto es algo que empresas como Repsol deben tener en cuenta desde el inicio cuando trabajan su reputación. Y si realmente están preocupados por su reputación, era importante ser los primeros en reportar este tipo de acontecimientos, que son absolutamente fatales para el medio ambiente”, explicó Perez Luna. 

A su vez, el especialista suma como otro aspecto importante, el accionar de la empresa sobre la reparación de los daños ocasionados, esto con el fin de garantizar a la medida de lo posible el bienestar para aquellos que pudieron resultar afectados. “Es preocupante ver las imágenes de cómo los trabajadores de Repsol están sacando el petróleo, no parece muy profesional, la imagen es importante, sobre todo para una empresa que ya ha enfrentado multas por diversas malas praxis”, añade. 

Tender puentes a través de diversos stakeholders también se suma a la lista de prioridades que una empresa debe contemplar a la hora de cuidar su reputación. “Claramente por lo que ha dicho la cancillería y por las comunicaciones del ministerio de energía y minas, no existe una buena relación”, enfatiza. 

Pérez Luna asegura que el factor clave de esta crisis reputacional ha sido la comunicación de la empresa y negar la culpabilidad sobre lo ocurrido. Hasta el momento, Repsol no muestra ningún tipo de comunicación que garantice a las personas que se está encargando de resarcir los daños.

“Las consecuencias son nefastas para la empresa, esto al final genera una mala imagen que afecta el negocio de la multinacional, que  seguramente está buscando otros espacios para extraer, y así se le cierran las puertas. Si es que Repsol no siente que esto va a afectar a su negocio, probablemente no entienda muy bien el contexto en el que estamos, analiza. 

En este punto Repsol debe ser más claro en los mensajes que da, y realizar un buen trabajo junto a las entidades pertinentes para llegar a un acuerdo en pro del mar, del país y del medioambiente y darlo a conocer. “Es importantísimo que pidan perdón por no haber sido claros. Y luego de ese perdón, decir que es lo que van a hacer y mostrar en imágenes, cómo están comprometidos para resarcir este desastre”, finalizó Perez Luna. 

Daños colaterales

El mayor afectado en esta situación es el ecosistema contaminado y su biodiversidad. Por esta razón, el Servicio Nacional Forestal (Serfor) anunció a través de su cuenta en twitter las operaciones de rescate que se han realizado durante los últimos días, donde se logró ayudar a distintas especies. 

A su vez, el sector de la pesca artesanal también sufre pérdidas significativas. De acuerdo con el presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ancón, Abelardo Chiroque, más de 800 trabajadores de su sector se han quedado sin ingresos económicos debido al derrame de petróleo. 

“Se ha producido una gran contaminación dentro de nuestra bahía de Ancón y que está perjudicando a toda la pesca y el trabajo de todos los pescadores y miembros asociados de nuestra institución”, manifestó Chiroque a Exitosa. 

De igual manera, el vocero especificó que ningún veraneante puede ingresar al mar. “Se ha dispuesto un cierre total de todas las playas. Se ha hecho una paralización total para los pescadores que provoca grandes pérdidas económicas porque muchos viven del día a día”, añadió.

Reaccionan las redes

El derrame petrolero en la refinería de La Pampilla ha causado un gran revuelo en las redes sociales, donde se han visto distintos pronunciamientos e iniciativas al respecto. Propuestas que van de la ilustración y la creatividad hasta la acción social y campañas informativas.  Aquí te mostramos algunas de ellas:

Sanciones

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) emitió un mandato que suspende las operaciones en el terminal multiboyas N° 2 de la refinería La Pampilla. La suspensión de operaciones de La Pampilla estará vigente hasta que se determinen las causas del derrame de petróleo, informó la entidad. 

De acuerdo con el ministro de ambiente, si la empresa no cumple los plazos que se le ha establecido para la limpieza y remediación, podría ser multada hasta con 30 mil UIT, equivalentes a S/138 millones.

Asimismo, la Fiscalía Ambiental abrió una investigación contra los representantes legales y funcionarios de La Pampilla por el presunto delito de contaminación ambiental. 

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Juan Suito

Licenciado en Comunicación Social, con amplia experiencia en generación de contenido, marketing digital, posicionamiento SEO, planificación y gestión Social Media, así como asesoría en marketing político, desarrollo de campañas políticas y comunicaciones corporativas.