En el marco del Día Internacional del Juego, repasamos cuatro juegos de mesa peruanos desarrollados por marcas y emprendimientos locales que transformaron la historia, tradiciones, política y arte del país en experiencias de entretenimiento.
Cada 11 de junio se celebra el Día Internacional del Juego, una fecha creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (en el año 2024) para proteger y promover el derecho a esta forma de entretenimiento en las personas, pero especialmente en los infantes.
Es importante recordar que el juego es más que un pasatiempo. Incluso, hay estudios que confirman lo poderoso que puede resultar su práctica, como uno realizado por Mattel, el cual identificó que un 87 % de consumidores reconoce que los ayuda de forma directa a combatir la soledad.
¿Por qué son importantes los juegos de mesa?
Por otro lado, hay distintos tipos de juego, partiendo desde los más tradicionales, deportivos o virtuales, hasta los emblemáticos juegos de mesa. Este último cobra especial relevancia, puesto que tienen un impacto en el desarrollo cognitivo, emocional e, incluso, social de las personas.
Sin embargo, aunque existen una infinidad de propuestas de ese tipo (siendo las más conocidas las importadas), el Perú no ha sido ajeno a la creación de juegos de mesa. Hace más de cinco décadas, ya existía el primero en el país, pero el auge de este rubro inició en los 2000 gracias a diseñadores que han apostado por temáticas inspiradas en la cultura e historia.
A continuación te contamos cuatro juegos de mesa peruanos que convierten la identidad del país en experiencia de marca:
Cuyuyuy

Creado por el comunicador Andrés Paredes, este peculiar juego se basa en el tradicional cuy de tómbola. La dinámica del Cuyuyuy es intentar atraer al animal hacia la caja por la que apostaron. Además, funciona con partidas breves y en grupos de entre dos a cuatro participantes,
Presidente

En este juego, creado por Javier Zapata y Flavio Fernandini, se convierte a los jugadores en candidatos que buscan convertirse en la autoridad máxima del país: ser presidentes. Sin embargo, lo llamativo es que para obtener votos pueden valerse artimañas, las cuales van desde promesas utópicas, cortinas de humo o hasta la creación de comisiones investigadoras.
Guerra del Pacífico

Publicado por la editorial Navespacial, el board game consiste en una simulación del conflicto armado que enfrentó a Perú, Chile y Bolivia. Ofrece varias dinámicas, como una estrategia bélica (se comandan buques) , otra político-diplomática (se usan elementos como cartas para conseguir apoyo) y una dimensión heróica donde se usan personajes históricos clave.
Chaski

Finalmente, otro juedo de mesa de esta naturaleza es el de Hugo Leno, llamado Chaki. Su propuesta permite que los jugadores ocupen el rol de un mensajero inca, cuyo objetivo es ser el más veloz y astuto al recorrer los caminos del Tahuantinsuyo.
Cada propuesta es sumamente importante, sobre todo, en un país como el Perú. Esto debido a que, según el Estado, más de la mitad de los niños no alcanza los niveles esperados de comunicación y regulación emocional, que son aspectos directamente vinculados al aprendizaje y concentración.







