El más reciente informe del Fondo Monetario Internacional advierte que el endeudamiento en la región alcanza el 74,2% del PBI, en un contexto global donde la deuda sigue en aumento y eleva los riesgos para las economías emergentes.
El avance del endeudamiento público vuelve a posicionarse como uno de los principales retos económicos para América Latina. En un escenario marcado por tasas de interés más altas y mayor volatilidad global, los países de la región enfrentan un entorno que limita su margen de acción fiscal y eleva la presión sobre sus cuentas públicas.
El más reciente Monitor Fiscal del Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúa a América Latina en un nivel de deuda equivalente al 74,2% del producto interno bruto (PBI), una cifra que refleja el peso acumulado de déficits fiscales, mayores costos de financiamiento y necesidades de gasto en distintos frentes. A nivel global, el organismo proyecta que la deuda pública pase de aproximadamente 94% del PBI en 2025 a 100% en 2029, lo que evidencia una tendencia sostenida al alza .
Diferencias entre los países de América Latina y niveles de exposición
Aunque el promedio regional ofrece una visión general, la situación varía de forma significativa entre economías. Algunos países concentran niveles de endeudamiento considerablemente más altos, mientras que otros mantienen posiciones relativamente más moderadas dentro del contexto latinoamericano.
Entre los casos más extremos de América Latina destaca Venezuela, cuya deuda supera el 300% del PBI. Le siguen Brasil y Argentina, con ratios por encima del promedio regional (93,3% y 80,3%, respectivamente). En un rango intermedio se ubican Uruguay (65,7%), Colombia (59,9%), México (61,8%) y Ecuador (54,4%), todos con niveles cercanos o superiores al 50% del PIB.
Por otro lado, economías como Chile (41,8%) y Perú (30,2%) presentan niveles más contenidos, aunque no están exentas de las presiones externas que afectan a la región.







