La cadena de comida rápida convirtió uno de los símbolos más reconocibles del último álbum de Bad Bunny en una activación que permitirá, a los asistentes al concierto de España, abandonar momentáneamente su fila para realizar un pedido de la marca.
El concierto de Bad Bunny en España fue aprovechado por Taco Bell para idear una activación de marca, a partir de la larga espera de realizar colas durante horas para poder alcanzar un buen lugar dentro del estadio. De la mano de Fuego Camina Conmigo, creó la experiencia “Spot Keepers”.
Se trata de un equipo encargado de guardar temporalmente la posición de aquellos asistentes que realicen un pedido de la marca. Para ello, emplearán sillas inspiradas en el icónico elemento del álbum ‘Debí Tirar Más Fotos’ que serán puestas en estos “espacios vacíos” mientras los fanáticos disfrutan de su comida para luego volver a su lugar.
Taco Bell convierte la espera en experiencia de marca
La marca desplegará a su equipo de ‘Spot Keepers’ en el Riyadh Air Metropolitano, recinto en el que Bad Bunny brindará conciertos del 2 al 15 junio. Los fanáticos tendrán de hasta 30 minutos para ir a comer su pedido de Taco Bell mientras uno de los representantes de la marca mantiene su lugar en la fila. El pedido que está asociado a la promoción incluirá papas, queso y bebida.
En esta campaña, las sillas de ‘Debí Tirar Más Fotos’ aparecen reinterpretadas en el característico color morado de la marca, situadas frente al Riyadh Air Metropolitano. De esta manera, se convierte en una metáfora inmediata de la espera y de la ocupación del espacio en la cola.
La activación tomará lugar bajo el mensaje “Si vas a los conciertos, tenemos dos noticias para ti”. Sumada a esta acción, también ofrecerán un 40% de descuento a quienes acrediten su asistencia a la presentación del artista puertorriqueño. Del 30 de mayo al 15 junio, todos los fanáticos que tengan entrada para el concierto podrán acceder a este beneficio.


El fanatismo por Bad Bunny transformada en activación
Las colas forman parte de la experiencia de los grandes conciertos casi tanto como el propio show de los artistas. Al llegar a una ciudad, los cantantes instalan en su público un deseo incomparable por verlos y disfrutar de una experiencia cercana. Ello los motiva a buscar una posición privilegiada, formando largas filas desde días antes del concierto.
Este hecho se ha consolidado como parte de la cultura fan, que es aprovechada por Taco Bell para desarrollar su experiencia de marca. Así, la iniciativa convierte el temor por perder una posición privilegiada —luego de varias horas de espera— en una oportunidad de crear un servicio tangible que conecta con el contexto del evento.
Con esta activación, Taco Bell saca provechó del concierto de Bad Bunny para atender las necesidades reales de los asistentes mientras incorpora su marca dentro de un evento cultural con un amplio público e incrementa sus ventas.








