La edición limitada forma parte de «Be A Part of History», la iniciativa con la que Smirnoff busca batir dos récords Guinness por la mayor exhibitación y fiesta de hot dogs durante su próximo evento el 1 de agosto.
Smirnoff volvió a apostar por el marketing experiencial con el lanzamiento de los Doggie Bags, unos bolsos con forma de hot dog diseñados para transportar una botella de Smirnoff Ice Red, White & Berry. El accesorio, de edición limitada, se ha convertido en el elemento más llamativo de su nueva campaña de verano.
Lejos de ser un simple artículo promocional, el bolso forma parte de una estrategia más amplia con la que la marca busca generar conversación en redes sociales y atraer la atención hacia un evento que pretende hacer historia al romper dos récords Guinness.
Una pieza clave de “Be A Part-y of History”
Los Doggie Bags fueron creados como parte de “Be A Part of History”, la campaña con la que Smirnoff Ice invita a los consumidores a participar en una celebración inspirada en uno de los alimentos más representativos del verano estadounidense: el hot dog.


El próximo 1 de agosto, la marca intentará establecer dos nuevos récords Guinness organizando la fiesta de hot dogs más grande del mundo y reuniendo la mayor exhibición de hot dogs en un mismo evento.
En ese contexto, el bolso deja de ser un simple accesorio y se convierte en un símbolo de la campaña. Su diseño busca reforzar la identidad visual de la iniciativa y extender la experiencia más allá del evento mediante contenido compartido por los propios asistentes.

Smirnoff convierte merchandising en marketing
En los últimos años, las marcas han transformado el merchandising tradicional en objetos con potencial viral. En lugar de producir artículos promocionales convencionales, apuestan por accesorios que las personas quieran usar, fotografiar y compartir en plataformas como TikTok e Instagram.


Los Doggie Bags responden a esa lógica. Además de transportar una botella de Smirnoff Ice, funcionan como un elemento de moda que aprovecha la tendencia de los accesorios inspirados en alimentos para captar la atención del público.
Con esta iniciativa, Smirnoff demuestra que un producto promocional también puede convertirse en un canal de comunicación. Al integrar moda, cultura pop y experiencias en vivo dentro de una misma campaña, la marca consigue que el bolso amplifique el alcance de “Be A Part of History” mucho antes de que comience el evento.








