En su primera encíclica, el papa León XIV abordó el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad y advirtió sobre los riesgos de usar esta tecnología bajo dinámicas de control, exclusión o conflicto. El documento marca una de las posturas más directas del Vaticano frente al avance de la IA y su influencia en la vida humana.
Con el paso de los años, la inteligencia artificial ha ampliado su presencia en distintos ámbitos, desde grandes industrias y gobiernos hasta la vida cotidiana de millones de personas. En medio de ese escenario, el Vaticano decidió intervenir de forma directa en la conversación sobre el desarrollo tecnológico. El lunes 25 de mayo, el papa León XIV presentó «Magnifica humanitas», su primera encíclica, centrada en los efectos sociales y éticos que podría generar la expansión acelerada de la IA.
La presentación del documento también marcó un hecho inusual dentro de la Iglesia católica. León XIV se convirtió en el primer pontífice en encabezar personalmente un acto público para introducir una encíclica, una decisión que reforzó la relevancia que el Vaticano busca darle al tema.
La actividad reunió además a representantes de distintas áreas vinculadas con innovación y ética tecnológica. Participaron cardenales del Vaticano, académicos, investigadores y especialistas en IA, entre ellos Christopher Olah, cofundador de Anthropic, empresa que quedó en el centro de la controversia tras las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump.
¿Qué es una encíclica y por qué marca la postura oficial del Vaticano?
Una encíclica constituye uno de los documentos más importantes dentro de la Iglesia católica. A través de esta carta, el papa fija la posición oficial del Vaticano sobre asuntos de la Iglesia o determinados puntos de interés social. Históricamente, las encíclicas han abordado debates globales vinculados con derechos humanos, conflictos internacionales, pobreza o medio ambiente.
Estos documentos suelen tener impacto más allá del ámbito religioso debido a la influencia política e institucional que mantiene el Vaticano en distintas partes del mundo. Por esa razón, cada nueva encíclica suele generar atención internacional, sobre todo cuando aborda debates contemporáneos.
El papa León XIV insta a «despertar conciencias»
Durante su intervención, el papa afirmó que la IA necesita ser «desarmada» de aquellas dinámicas que la convierten en una herramienta de dominio o exclusión. El pontífice sostuvo que la tecnología no puede avanzar desligada de criterios éticos ni de responsabilidad humana, en particular en un momento donde distintos sectores comienzan a integrar sistemas automatizados en procesos sensibles.
León XIV señaló que la IA ya modifica distintos aspectos de la vida diaria y está «fuertemente también cambiando el modo en el que se están llevando a cabo los conflictos». Bajo esa línea, explicó que la Iglesia considera necesario participar en esta discusión debido al impacto social que puede generar la tecnología en los próximos años.
Además, agregó que la Iglesia «lleva mucho tiempo comprometida con el desarme nuclear, como un servicio a la paz y dignidad humana» y que, de igual forma, «la inteligencia artificial exige desarme», porque «al igual que la energía nuclear, debe estar al servicio de todos y del bien común».
Según su criterio, «las decisiones sobre tecnología nunca deben estar desvinculadas de la conciencia y la responsabilidad».
El Vaticano busca posicionarse en el debate tecnológico global
León XIV, quien cuenta con formación en Ciencias Exactas, explicó que la Iglesia no pretende reemplazar el trabajo técnico de especialistas o compañías tecnológicas. En cambio, abogó por «construir juntos» para «orientar a la inteligencia artificial hacia el bien común», ya que «solo juntos —quienes diseñan los sistemas y quienes sufren sus consecuencias, los países más ricos y los más pobres, las instituciones y los individuos, los centros de poder y las periferias— podremos construir un futuro, no para unos pocos privilegiados, sino para toda la humanidad».
Sobre las razones por las que la Iglesia decidió tomar posición frente a este tema, el papa León XIV señaló: «No poseemos respuestas técnicas ni pretendemos sustituir a quienes tienen la experiencia, pero aportamos una sabiduría sobre la humanidad que nuestro tiempo necesita con urgencia».
En ese sentido, finalizó su presentación con una invitación dirigida a la humanidad: «Aprendamos a escucharnos unos a otros, a afrontar con valentía los retos del presente y a cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna», concluyó el pontífice.









