«We Play The Game» de Publicis Groupe Perú encontró que el entusiasmo por el Mundial 2026 se mantiene elevado pese a la ausencia de Perú. En conversación con Mercado Negro, Sebastian Anaya, Head of Business Intelligence de la compañía, explica cómo el torneo ha evolucionado hasta convertirse en una experiencia social.
El Mundial está a la vuelta de la esquina y, aunque la selección peruana no formará parte del torneo, el entusiasmo entre los aficionados se mantiene intacto. Según el estudio «We Play The Game» de Publicis Groupe Perú, el 81% de los encuestados afirma sentirse entusiasmado con la próxima Copa del Mundo, una cifra que confirma la capacidad del evento para captar la atención de millones de personas más allá de los resultados deportivos.
Lejos de limitarse a los 90 minutos de juego, el Mundial se ha convertido en una experiencia social que influye en la forma en que las personas organizan su tiempo, comparten con otros y participan de conversaciones. De hecho, el 66% de los peruanos planea acomodar su rutina en función de los partidos y el 68% espera vivir el torneo acompañado, lo que evidencia que la competencia funciona también como un espacio de encuentro y conexión.
Una experiencia que trasciende el fútbol
Los resultados del estudio sugieren que la conexión de los peruanos con el Mundial va más allá del desempeño de la selección nacional. Aunque Perú no logró clasificar al torneo, el interés por la competencia se mantiene elevado y continúa encontrando formas de expresión en la vida cotidiana. En concreto, la investigación encontró que el 62% de las personas suele motivar a su entorno a seguir el campeonato, mientras que una proporción importante considera al Mundial una oportunidad para reunirse, compartir y vivir experiencias colectivas.
Para Sebastian Anaya, Head of Business Intelligence de Publicis Groupe Perú, la explicación radica en la relación que los peruanos mantienen con el deporte y con los espacios de encuentro que genera. «Si Perú juega bien, todos están entusiasmados. Si Perú juega mal, nadie ve el partido. Es como una decepción amorosa. Ante un problema, se distancian de él. Así que este entusiasmo no es tanto por el deporte, sino más bien por la experiencia social», explica.
Esta lectura también ayuda a entender por qué el torneo conserva su capacidad de convocatoria incluso cuando la selección nacional está ausente. «El Mundial, y el estudio lo confirma, ya trasciende el fútbol, trasciende el deporte, y se convierte en una experiencia cultural y colectiva. Y específicamente en Perú, se habla mucho de conexión social», comenta Anaya.
Del televisor a las redes: así se vive el Mundial 2026
Con el paso de los años, ha quedado claro que la experiencia mundialista ya no ocurre únicamente frente al televisor. El comportamiento de las audiencias actuales refleja un ecosistema cada vez más conectado y participativo, en el que distintas pantallas y plataformas acompañan el seguimiento de los partidos.
Según Publicis Groupe, el 56% de los aficionados utiliza una segunda pantalla mientras sigue los encuentros deportivos. Entre las actividades más frecuentes destacan chatear sobre el partido (54%), consultar estadísticas (40%) e incluso realizar compras online (30%). A ello se suma el creciente peso de las plataformas digitales: el 66% de los encuestados afirma que las redes sociales son su principal fuente de información deportiva.
Para Anaya, este comportamiento no debe interpretarse como una fragmentación de la atención, sino como una experiencia complementaria. «La televisión transmitirá el partido y yo lo veré allí. Cada plataforma, cada medio, cada pantalla, tiene un rol específico y un comportamiento diferente que no fragmentan, sino que complementan la experiencia», señala.
La evolución de los hábitos digitales también comienza a abrir espacio para nuevas tecnologías. El estudio revela que el 45% de los peruanos planea utilizar herramientas de inteligencia artificial para mantenerse informado o realizar predicciones relacionadas con el torneo. Además, un 42% considera que estas plataformas constituyen una fuente confiable de información.
Según el ejecutivo, esta tecnología tiene el potencial de ampliar las formas de participación alrededor del campeonato. «La IA va a democratizar la experiencia del mundial. En cierto modo, al tratarse de una experiencia social, hay ciertas acciones que nos facilita participar», explica.
El Mundial como motor de consumo para las marcas
Así como reúne a millones de aficionados alrededor del mundo, el Mundial también representa una oportunidad relevante para las marcas. A pesar de la ausencia de Perú en la competencia, el torneo mantiene su capacidad para influir en las decisiones de los consumidores y generar afinidad hacia las empresas que logran vincularse con la experiencia.
Los datos del estudio muestran que cinco de cada diez personas cambiarían su percepción sobre una marca si estuviera asociada al torneo. Además, el 37% buscaría más información sobre ella y el 32% estaría dispuesto a probar sus productos o servicios. Estas cifras reflejan el potencial del campeonato para impulsar tanto la visibilidad como la intención de consumo.
Sin embargo, el Mundial se desarrollará en un contexto marcado por las elecciones presidenciales, la incertidumbre económica y una intensa temporada promocional. Para Sebastian Anaya, ambos fenómenos influirán de manera simultánea en el comportamiento de los consumidores. «Algo que hemos observado es que la Copa del Mundo en sí misma impulsa el consumo. La emoción, la euforia, la felicidad, esta conexión social impulsa el consumo. Por otro lado, están las elecciones que generan una contraposición a eso, y es donde la gente redefine sus prioridades de consumo. Mientras el Mundial nos une, las elecciones nos fragmentan«, explica.
En ese escenario, el desafío para las marcas no será únicamente estar presentes durante el torneo, sino identificar los momentos que concentran mayor atención y comprender dónde se producen las conversaciones que realmente influyen en las decisiones de compra.











