La instalación, ubicada en el West Bund de Shanghái, consiste en una ola botánica gigante que se extiende por 30 metros de largo, cubre 800 metros cuadrados y fue elaborada con más de 380.000 flores de LEGO.
En una iniciativa de marketing experiencial única, LEGO inauguró una llamativa instalación en medio del West Bund de Shanghái, ubicado en el distrito de de Xuhi. La propuesta consiste en una onda botánica gigante, la cual ha sido elaborada a partir de más de 380.000 piezas.
La instalación, bautizada como “Botanical Wave”, forma parte de la exposición temporal LEGO Bloom Exhibition y dibuja con bloques de LEGO florales una colosal ola. Para darle vida, se trabajó pieza por pieza utilizando miles de girasoles, rosas, tulipanes y otras plantas de la colección botánica de la marca.

LEGO crea un peculiar contraste industrial con esta obra artística
Además, la colorida cascada floral destaca por el contraste visual que genera, ya que fluye directamente desde el interior de un antiguo tanque de almacenamiento de petróleo hecho concreto. Ello provoca una impactante sensación entre la rigidez de la estructura y el dinamismo de la instalación LEGO.
Sin embargo, la sorpresa no termina con la obra en mención, sino por otra exposición interactiva en la que los visitantes pueden construir su propia flor botánica LEGO. Luego de que realizan dicha acción, la flor se escanea y se convierte en una flor digital que se une a la proyección floral que muestran.
Otro aspecto llamativo de esta acción deriva del hecho de que, conforme van incorporándose más flores a la experiencia, las creaciones individuales comienzan a moverse juntas, lo cual crea un flujo digital colectivo y un placer visual superior.
LEGO construye impresionante instalación: ¿cómo conecta con el público?
Esta iniciativa de LEGO además demuestra una estrategia bien planteada de marketing experiencial y posicionamiento orientado a un público adulto. Considerando que la línea botánica no está diseñada para niños, la idea de intervenir un espacio como el Tank Shanghai genera que la marca sea percibida como mucho más que un fabricante de juguetes: un proveedor de estilo de vida, diseño y arte escultural.
Asimismo, representa una estrategia omnicanal y “phygital”, puesto que la instalación borra fronteras entre lo físico y digital. Ello debido a que los visitantes pueden construir su propia flor, escanearla y ver como luego cobra vida en un muro interactivo. Esto genera una sensación de conexión tan profunda que incentiva a las personas a compartir su experiencia en redes sociales.









