La remodelación del estadio Alejandro Villanueva, más conocido como «Matute», busca ampliar el aforo sin detener completamente las operaciones del recinto, una estrategia que apunta a fortalecer uno de los principales activos comerciales del club.
Los estadios dejaron hace tiempo de ser únicamente escenarios deportivos. Hoy representan activos capaces de generar ingresos mediante palcos, hospitalidad, patrocinadores, experiencias premium y eventos durante todo el año. Bajo esa lógica, diversos clubes vienen apostando por modernizar sus recintos como parte de su estrategia de crecimiento.
En ese contexto, el exadministrador temporal de Alianza Lima, Fernando Cabada, presentó los alcances del proyecto de remodelación del estadio Alejandro Villanueva. La iniciativa contempla una inversión cercana a los US$70 millones y plantea incrementar la capacidad del recinto de aproximadamente 34 mil a 57 mil espectadores, convirtiéndolo en el segundo estadio con mayor aforo del país.
Una remodelación de US$70 millones para ampliar la capacidad de Matute
Según explicó Cabada durante su conferencia de cierre de gestión, el proyecto requerirá financiamiento internacional debido a la magnitud de la inversión. Para ello, durante su administración se iniciaron conversaciones con entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Stadium Capital y Acres, entre otros posibles inversionistas.
El plan busca responder a la creciente demanda de entradas que registra Alianza Lima tanto en la Liga 1 como en competiciones internacionales. De concretarse, el estadio pasaría de albergar cerca de 34 mil asistentes a una capacidad aproximada de 57 mil personas, incluyendo nuevos palcos corporativos.
Con ese aforo, el estadio Alejandro Villanueva superaría al Estadio Nacional en capacidad y se ubicaría únicamente por detrás del Estadio Monumental, reforzando su posicionamiento como uno de los principales recintos deportivos del país.
El proyecto apuesta por mantener el estadio operativo durante las obras
Uno de los aspectos centrales de la propuesta consiste en evitar el cierre total del estadio mientras se ejecuta la remodelación. Según Cabada, el proyecto contempla un sistema constructivo modular que permitiría intervenir determinadas tribunas de forma progresiva sin suspender completamente las actividades del recinto.
Esta alternativa reduciría el impacto económico que implicaría trasladar la localía del club durante un periodo estimado de hasta dos años. Al mantener parcialmente operativo el estadio, Alianza Lima podría continuar generando ingresos por venta de entradas y otras actividades comerciales mientras avanzan los trabajos.
El proyecto también incorpora un nuevo anillo de palcos y una ampliación de las tribunas, aunque las características del terreno limitarían el desarrollo de algunos sectores del recinto.
Los estadios se consolidan como plataformas de negocio para los clubes
La modernización de Matute responde a una tendencia cada vez más extendida en la industria deportiva, donde los estadios evolucionan hacia espacios multifuncionales capaces de generar ingresos más allá de los días de partido.
La incorporación de nuevos palcos, zonas de hospitalidad y mejores servicios permite incrementar el valor comercial del recinto, fortalecer la relación con patrocinadores y ofrecer experiencias diferenciadas para distintos perfiles de aficionados.
Por ahora, el proyecto permanecerá en evaluación. Cabada señaló que la continuidad de la iniciativa dependerá de la nueva administración de Alianza Lima, que deberá definir su viabilidad financiera, los plazos de ejecución y la búsqueda de inversionistas para concretar una de las remodelaciones más ambiciosas proyectadas para un estadio peruano.










