La marca de videojuegos presentó el Xbox Nano, un mando ultracompacto de poco más de 12,7 centímetros de largo y 99 gramos de peso, que además incorpora una batería recargable.
XBOX acaba de romper con el tradicional diseño de sus controles. La marca de videojuegos anunció un nuevo mando que no destaca por ser temático o incorporar una nueva tecnología, sino por algo más épico: representar el modelo más compacto que ha lanzado en sus casi 25 años de historia.
El XBOX Nano Controler consiste en un mando portátil diseñado para aquellos que buscan jugar en cualquier lugar sin verse obligados a cargar con accesorios voluminosos. Además, pesa sólo 99 gramos y mide 12.7 centímetros de largo, lo cual lo hace más corto y ligero que la mayoría de smartphones modernos.

XBOX no alteró ningún aspecto de la botonera
Aunque se ha reducido su tamaño, no se ha sacrificado ningún elemento de su botonera. El periférico conserva la misma jugabilidad del modelo auténtico al incluir las 18 entradas estándar. Es decir, también integra cruceta, gatillos, botones clásicos de acción y hasta los joysticks.
Sin embargo, otra de las características que más llama la atención es su batería interna. Contrario a los controles convencionales de XBOX, este cuenta con una celda interna de litio recargable mediante puerto UCB-C. Esto elimina por completo la necesidad de tener que comprar pilas AA.
XBOX incorpora más novedades en este modelo
Por otro lado, este mando además ofrecerá una peculiar funcionalidad: el botón de acción programable. Se trata de un opción multifuncional programable que se puede calibrar desde la aplicación Accesorios de XBOX para realizar capturas de pantalla, grabar partidas o hasta reasignar comandos.


Respecto a la compatibilidad del modelo, debido a que ofrece soporte tanto para el protocolo inalámbrico como conexión a Bluetooth, podrá emparejarse con consolas Xbox Series X|S, Xbox One e incluso ordenadores Windows,
Su fecha de lanzamiento está proyectada para inicios de noviembre y tendrá un precio de aproximadamente 50 euros.
Esta sería una estrategia de penetración en el mercado con un modelo de costo accesible. Su precio de venta lo posiciona como una opción mucho más barata que el modelo estándar de Xbox, el cual suele rondar entre los 60 dólares o hasta 90 en ciertas ediciones.







