Consumer Truth presentó THINKING, una nueva propuesta que busca ayudar a las empresas a interpretar cambios culturales y transformar datos en decisiones de negocio.
Las empresas nunca habían tenido acceso a tanta información como hoy. Estudios de mercado, dashboards, reportes en tiempo real, métricas de comportamiento e inteligencia artificial generan constantemente nuevos datos para alimentar la toma de decisiones. Sin embargo, en paralelo, los entornos de negocio se han vuelto más complejos, inciertos y difíciles de interpretar.
Esa fue una de las principales reflexiones que surgieron durante el evento realizado por Consumer Truth para presentar THINKING, una nueva propuesta de acompañamiento estratégico enfocada en ayudar a organizaciones a interpretar contextos culturales, comprender mejor a las personas y fortalecer la toma de decisiones. El encuentro reunió en Lima a líderes de marketing, innovación, estrategia y desarrollo de negocios para discutir el papel que juega el pensamiento estratégico en un escenario marcado por la sobreinformación y la aceleración tecnológica.
El reto ya no es acceder a información, sino interpretarla
Durante la apertura del evento, Cristina Quiñones, CEO de Consumer Truth, señaló que el principal desafío para las organizaciones ya no radica en obtener datos, sino en desarrollar la capacidad de darles sentido dentro de un contexto determinado.
Para explicar esta idea, utilizó una analogía inspirada en el ajedrez. “En el ajedrez, como en los negocios, la ventaja rara vez la tiene quien mueve primero, sino quien entiende mejor el juego”, afirmó. Desde su perspectiva, las compañías necesitan fortalecer su capacidad de lectura cultural y comprensión humana para anticipar escenarios y detectar oportunidades que no siempre son visibles en los indicadores tradicionales.
La especialista sostuvo además que la cultura se ha convertido en una fuente clave para la construcción de estrategias. “Las personas dicen una cosa, sienten otra y muchas veces hacen algo diferente. Por eso las mejores decisiones no nacen de tener más información, sino de interpretar mejor lo que está ocurriendo”, explicó.
Más allá de la inteligencia artificial y los dashboards
Uno de los temas recurrentes del encuentro fue el papel de la inteligencia artificial dentro de los procesos de decisión. Aunque los participantes reconocieron el valor de estas herramientas para procesar grandes volúmenes de información, coincidieron en que la tecnología por sí sola no reemplaza la capacidad humana de interpretar contextos y comprender comportamientos.
Carlos Alberto Rodríguez Del Carpio, socio fundador de Consumer Truth, describió una paradoja que actualmente enfrentan muchas organizaciones: cuentan con más información que nunca, pero tienen menos tiempo para transformarla en criterio estratégico.
En ese contexto, la consultora defendió el concepto de “inteligencia artesanal”, una aproximación que combina investigación, observación, experiencia, sensibilidad cultural y pensamiento estratégico para comprender aspectos que todavía escapan a los algoritmos. Según Rodríguez, “la tecnología puede ayudarnos a procesar información, pero las decisiones siguen dependiendo de nuestra capacidad para darle sentido”.
La discusión resulta especialmente relevante para las marcas, que hoy operan en mercados donde los cambios culturales, las nuevas expectativas de los consumidores y la velocidad de las tendencias exigen una capacidad constante de adaptación.
Comprender a las personas para construir mejores estrategias
El encuentro también incluyó un panel con líderes empresariales que compartieron experiencias vinculadas a innovación, investigación y estrategia. Uno de los puntos en común fue la necesidad de mantener una comprensión profunda de las personas como base para cualquier decisión de negocio.
Martín Naranjo, presidente del Consejo Directivo de Asbanc, destacó que muchas oportunidades surgen cuando las organizaciones cuestionan las reglas existentes y exploran nuevas perspectivas. “Muchas veces no se trata solo de entender el tablero, sino de crear un tablero nuevo”, señaló durante la conversación.
Por su parte, Evelyn Thomas, gerente de Marketing de Caja Cusco, resaltó la importancia de incorporar miradas diversas dentro de los procesos estratégicos. Según explicó, la construcción de una marca nacional exigió rodearse de personas capaces de desafiar las ideas establecidas y aportar nuevas formas de entender el mercado.
En la misma línea, Rafael Rojas, gerente de Investigación de Mercados en Dinant, sostuvo que ninguna estrategia puede sostenerse sin una comprensión profunda del consumidor. Para el ejecutivo, el verdadero reto actual no consiste únicamente en recopilar datos, sino en interpretar las motivaciones, emociones y tensiones que influyen en el comportamiento de las personas.
Las reflexiones compartidas durante el evento evidencian una tendencia cada vez más relevante para la industria: en un escenario donde la información se ha vuelto abundante y accesible, la ventaja competitiva ya no depende exclusivamente de tener más datos, sino de desarrollar la capacidad de interpretarlos mejor. Para las marcas, comprender los cambios culturales y entender a las personas continúa siendo una de las herramientas más valiosas para construir estrategias relevantes en mercados cada vez más dinámicos.










