Un estudio de Boston Consulting Group proyecta un crecimiento anual cercano al 7%, acompañado por una mayor adopción de pagos instantáneos y el uso de tarjetas de crédito y débito.
El negocio de los pagos en Perú mantendría una trayectoria de crecimiento durante los próximos cinco años. Según el Global Payments Report 2026 de Boston Consulting Group (BCG), los ingresos del sector pasarían de aproximadamente US$3.500 millones en 2025 a US$4.800 millones en 2030, impulsados por la evolución de los medios de pago digitales.
El informe, que llega a su vigesimocuarta edición, también identifica cambios en la manera en que consumidores y empresas realizan transacciones. Mientras las tarjetas continuarían siendo una fuente importante de ingresos, las transferencias instantáneas registrarían un crecimiento significativo en su volumen de operaciones.
Los pagos instantáneos crecerían casi cuatro veces en Perú
Uno de los principales cambios previstos para el mercado peruano está relacionado con las transacciones instantáneas. BCG estima que estas operaciones pasarían de 516 millones en 2025 a cerca de 1.900 millones en 2030, lo que representa un volumen aproximadamente 3,7 veces mayor en cinco años.
Este crecimiento también se reflejaría en el dinero transferido mediante estos sistemas. El valor de las operaciones aumentaría de US$72.000 millones a US$142.000 millones durante el mismo periodo. Estas proyecciones muestran cómo los pagos electrónicos podrían adquirir una mayor participación en las transacciones cotidianas de consumidores y negocios.
Sin embargo, el incremento de operaciones no necesariamente se traduciría en ingresos proporcionales para las compañías del sector. Las tarjetas de crédito y débito seguirían teniendo un papel importante en la generación de ingresos, con una proyección que pasa de US$1.600 millones en 2025 a US$2.500 millones en 2030.
América Latina mantendría un crecimiento superior al promedio mundial
Las perspectivas para Perú forman parte de una expansión regional. Boston Consulting Group calcula que los ingresos de la industria de pagos en América Latina llegarían a aproximadamente US$287.000 millones en 2030, con un crecimiento anual cercano al 7%. Esta cifra supera el ritmo del 5% previsto para el mercado global.
En el mundo, el sector alcanzaría ingresos por US$2,6 billones en 2030, aunque su crecimiento sería menor al registrado durante los últimos años. Para Gonzalo Troncoso, managing director y partner de BCG, y líder de la práctica de Pagos y Fintech en América Latina, el aumento de las transacciones digitales plantea nuevos desafíos para las empresas que buscan mantener su rentabilidad.
«América Latina seguirá siendo una de las regiones de mayor crecimiento en pagos hacia 2030. Sin embargo, crecimiento en volumen no necesariamente significa crecimiento equivalente en ingresos», señaló el ejecutivo. En ese contexto, los proveedores deberán identificar nuevas oportunidades comerciales mientras se amplía el uso de sistemas de pago digitales.
La inteligencia artificial también cambiará las operaciones de pago
Además de las nuevas formas de transferir dinero, el informe identifica a la inteligencia artificial como un factor que podría modificar el funcionamiento del sector. Una de las tendencias es el comercio agéntico, un modelo en el que agentes de IA pueden iniciar y gestionar compras en representación de los consumidores, bajo determinadas autorizaciones.
Esta transformación ya comienza a influir en las decisiones de los grandes comercios. Según una encuesta de BCG realizada a cerca de 500 empresas internacionales, el 73% cambiaría de proveedor de pagos si encontrara otro que ofreciera mejores herramientas para prepararse para las transacciones gestionadas por agentes de IA. La autenticación, la seguridad y la autorización de operaciones serán aspectos relevantes para estos servicios.
La tecnología también está modificando procesos relacionados con el comercio internacional. BCG señala que algunas empresas que han adoptado soluciones de inteligencia documental basadas en IA ya registran niveles de precisión superiores al 85% en determinadas tareas. Para el mercado peruano, estas tendencias plantean oportunidades de modernización, aunque su aprovechamiento dependerá de la capacidad de bancos, fintechs y comercios para integrar nuevas herramientas a sus operaciones.








