En su objetivo de reducir la dependencia de tecnología extranjera, el gobierno británico creó un fondo de inversión destinado a apoyar a startups de inteligencia artificial en el país.
Reino Unido está apostando por intervenir activamente en el desarrollo de su industria de inteligencia artificial. Ello radica en el hecho de que con un enfoque más estratégico que pasivo, el país busca asegurarse un lugar competitivo en la carrera global por esta tecnología.
En esa línea, el gobierno del Reino Unido lanzó el Fondo Sovereign AI, un vehículo de inversión estatal gestionado por la Unidad Sovereign AI para impulsar startups británicas de IA. La iniciativa no se limita a ofrecer capital, sino que combina financiamiento con acceso directo a infraestructura clave y acompañamiento operativo.
Anunciado por la secretaria de Tecnología, Liz Kendall, el fondo contempla inyecciones de capital riesgo junto con soporte diseñado para acelerar la comercialización de soluciones basadas en IA. Entre las empresas seleccionadas —incluida Callosum y otras seis— se encuentran beneficios como acceso completamente financiado a recursos nacionales de supercomputación a través de la red de Recursos de Investigación de IA, asistencia en investigación y desarrollo, y asesoría en procesos de contratación pública.
Además, el programa incorpora medidas poco habituales en este tipo de acciones, como la tramitación acelerada de visados y la cobertura de gastos legales para empresas que decidan constituirse en el país. Para los fundadores, esto se traduce en una reducción significativa de barreras, lo que permite acortar los tiempos de salida al mercado y escalar con mayor rapidez.







