La colaboración con Knockaround apuesta por un accesorio sin batería, micrófono ni componentes electrónicos para cuestionar la necesidad de convertir cada objeto cotidiano en un dispositivo inteligente.
DuckDuckGo convirtió una idea tan simple como unas gafas de sol convencionales en el centro de su nueva campaña junto a Knockaround. La compañía de privacidad digital presentó un modelo que prescinde de ciertos accesorios para lanzar una crítica directa a la creciente presencia de tecnología en accesorios de uso cotidiano.
La propuesta llegó al mercado estadounidense con el nombre «Normal F***ing Sunglasses» y un precio de US$35. El producto tomó como referencia un modelo de la firma Knockaround y, como era de esperarse, llamó la atención en redes sociales por la forma en que utiliza el humor para plantear una conversación sobre privacidad y dispositivos inteligentes.
DuckDuckGo lanza gafas de sol sin cámara, micrófono ni IA
A diferencia de las gafas inteligentes que incorporan funciones digitales, el producto desarrollado por DuckDuckGo y Knockaround no tiene componentes electrónicos. No cuenta con cámara, micrófono, batería, conexión a internet ni sistemas de inteligencia artificial.
La propuesta parte de una premisa sencilla: unas gafas pueden limitarse a cumplir su función original. Por ello, el modelo utiliza una montura negra mate con el logotipo de DuckDuckGo y conserva las características propias de unas gafas de sol convencionales. Asimismo, el diseño está basado en las Paso Robles de Knockaround, un modelo de montura cuadrada y redondeada que la marca comercializa con protección UV400 y lentes resistentes a impactos.
El producto también juega con la idea de una «batería infinita». Al no incorporar ningún sistema electrónico, no necesita cargarse ni actualizarse. Así, la campaña utiliza esta característica para contrastarla con los dispositivos que dependen de baterías, conectividad y procesamiento de datos.
Por su parte, el video promocional presenta las gafas como una alternativa a la obsesión de la industria tecnológica por convertir cada objeto cotidiano en un dispositivo conectado. Por ejemplo, uno de los mensajes de la campaña asegura, con tono satírico, que las gafas nunca podrán grabar videos íntimos ni enviarlos a otras personas. La pieza también parodia las funciones habituales de los productos tecnológicos al presentar como característica una supuesta visión panorámica de 360 grados que solo requiere que el usuario se dé la vuelta.
DuckDuckGo apunta a las gafas inteligentes de Meta con una campaña de privacidad
El principal blanco de la campaña son las gafas inteligentes de Meta y Ray-Ban, que integran cámaras, micrófonos y funciones de inteligencia artificial. Los modelos de esta categoría permiten tomar fotografías, grabar videos y utilizar comandos de voz sin recurrir a un smartphone.
El crecimiento de estos productos también ha abierto un debate sobre la privacidad de las personas que aparecen frente a las cámaras sin saber si están siendo grabadas. Por lo cual, la campaña utiliza esta situación para cuestionar hasta qué punto la incorporación de tecnología en objetos de uso diario puede afectar la privacidad.
El contraste también aparece en el precio. Las gafas de DuckDuckGo se lanzaron por US$35, una cifra considerablemente menor que la de las gafas inteligentes de Meta, aunque ambos productos responden a propuestas distintas.
La respuesta al lanzamiento fue rápida. El producto se agotó en menos de una semana, según medios que cubrieron la campaña. La demanda incluso superó las unidades disponibles y algunos compradores reportaron haber recibido comunicaciones de Knockaround por cancelaciones asociadas a una sobreventa.











