El nuevo formato busca llevar espacios de trabajo flexibles a aeropuertos, centros de convenciones y otros puntos de alta circulación en América Latina
WeWork está explorando una nueva forma de llevar su propuesta de espacios flexibles fuera de sus ubicaciones tradicionales. La compañía evalúa implementar en América Latina su modelo WeWork Go, basado en cabinas privadas de trabajo que pueden instalarse en lugares de alta circulación y que están diseñadas para profesionales que necesitan trabajar o realizar reuniones fuera de una oficina convencional.
Colombia aparece como uno de los mercados con mayores posibilidades para recibir el primer piloto regional del formato. Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica, señaló a Bloomberg Línea que el país se ha convertido en un mercado utilizado por la compañía para probar nuevas iniciativas antes de extenderlas a otras operaciones.
La propuesta plantea una extensión del concepto de coworking hacia espacios donde la necesidad no está necesariamente en contar con una oficina permanente, sino en disponer de un lugar privado durante un periodo puntual. Aeropuertos, centros de convenciones, edificios y otros puntos de tránsito forman parte de los escenarios que WeWork contempla para este modelo.
WeWork Go lleva espacios privados a lugares de alta circulación
El nuevo formato contempla tres tipos de cabinas: una individual, otra con capacidad para hasta cuatro personas y una tercera diseñada bajo criterios de accesibilidad universal. El objetivo es ofrecer un espacio cerrado para trabajar en entornos donde el ruido, el movimiento y las distracciones pueden dificultar una reunión o una jornada de concentración.
La compañía ya puso a prueba el concepto en la Semafor World Economy Summit 2026, realizada en Washington D. C. en abril. Este primer despliegue permitió evaluar el funcionamiento de las cabinas en un contexto de alta concentración de ejecutivos y líderes gubernamentales, antes de considerar una expansión hacia otros mercados y espacios.
El modelo también modifica la lógica tradicional de WeWork. En lugar de depender exclusivamente de edificios destinados al trabajo flexible, Go permite insertar unidades de trabajo dentro de infraestructuras que ya cumplen otras funciones. Así, una cabina puede convertirse en un punto de productividad dentro de un aeropuerto, un centro de convenciones o incluso el lobby de un edificio.
Colombia se perfila como laboratorio para el despliegue regional
La posibilidad de probar WeWork Go en Colombia responde a una estrategia que la compañía ya utiliza en ese mercado. Según Hidalgo, los empleados y miembros de WeWork en el país suelen participar en los pilotos de la empresa, lo que ha permitido utilizar Colombia como punto de prueba para iniciativas que posteriormente pueden llegar a otros mercados de la región e incluso incorporarse a la operación global.
La expansión, sin embargo, dependerá en buena medida de las regulaciones de cada país. Los aeropuertos representan uno de los escenarios más complejos debido a los requisitos específicos para instalar y operar infraestructura dentro de estos espacios. WeWork deberá adaptar el despliegue a las condiciones particulares de cada mercado antes de ampliar el modelo.
La compañía prevé que el proyecto pueda avanzar durante la segunda mitad de 2027 y que, a medida que se expanda, WeWork Go pueda integrarse a su ecosistema de membresías y productos. La estrategia abre así un nuevo territorio para la marca: pasar de ofrecer espacios de trabajo en edificios especializados a convertir la privacidad y la productividad en un servicio disponible en distintos puntos del recorrido cotidiano de los profesionales.







