Con la llegada del Cyber Wow del 20 al 23 de abril, expertos advierten que también crecen los intentos de fraude online. Según Gallagher Perú, el phishing y las páginas falsas figuran entre los riesgos más comunes para los compradores.
El Cyber Wow, programado del 20 al 23 de abril, volverá a movilizar a consumidores y marcas en el entorno digital. Sin embargo, el aumento del tráfico online también suele atraer a ciberdelincuentes que intentan aprovechar la urgencia de las ofertas para engañar a los usuarios.
Phishing y páginas falsas: los riesgos más frecuentes del Cyber Wow
Especialistas advierten que una de las prácticas fraudulentas más utilizadas durante campañas como el Cyber Wow es el phishing, un método que consiste en suplantar la identidad de empresas o instituciones para obtener datos personales o bancarios.
«En temporadas de alto consumo digital, el principal riesgo no está en la tecnología, sino en la confianza del usuario. Por eso, es clave detenerse unos segundos antes de hacer clic o ingresar datos personales», señala Claudia Figueroa, Directora de Siniestros de Gallagher Perú.
Los mensajes fraudulentos suelen llegar a través de correos electrónicos, redes sociales o aplicaciones de mensajería. En muchos casos incluyen promociones por tiempo limitado, supuestas alertas de seguridad o enlaces que redirigen a páginas que imitan el diseño de tiendas oficiales.
La especialista recuerda que las entidades financieras no solicitan contraseñas, códigos de seguridad ni información sensible por correo electrónico, llamadas telefónicas o redes sociales. Tampoco piden validar operaciones mediante enlaces enviados por mensajes de texto o aplicaciones de mensajería.
Además, en el caso de billeteras digitales o pagos electrónicos, compartir códigos de verificación o autorizar transacciones desconocidas puede abrir la puerta a accesos indebidos a las cuentas personales.
Entre las recomendaciones para realizar compras seguras durante el evento destacan revisar cuidadosamente la dirección de las páginas web, ingresar directamente al sitio oficial en lugar de hacerlo desde enlaces externos y evitar el uso de redes Wi-Fi públicas para completar transacciones. También resulta clave monitorear los movimientos bancarios y activar herramientas de seguridad como alertas de consumo o sistemas de verificación en dos pasos.
«En un entorno cada vez más digital, comprar por internet no tiene por qué ser un riesgo si se toman precauciones básicas. Informarse y actuar con cautela sigue siendo la mejor forma de proteger lo más valioso, la tranquilidad», concluye Figueroa.







