Se trata de un pop up inspirado en las tiendas de comestibles que transforma productos como frutas o verduras, mostrándolos como si fueran artículos de bienestar con nombres sofisticados y a un costo exagerado.
La marca de skincare acaba de lanzar una disruptiva activación que pone foco en una realidad de su rubro: los costos bastante elevados que tienen la gran variedad de productos que existen.
En esa línea, The Ordinary – conocida por su transparencia – está abordando este panorama con una propuesta única. Y es que creó un pop-up que se inspira en las tiendas de comestibles, pero que no pone en venta artículos cualquiera, sino que ofrece verduras, frutas o hasta papel higiénico con nombres sofisticados y a un costo bastante inflado.

¿De qué trata el pop-up?
La propuesta, titulada The Markup Marché, juega con las características principales de los artículos de belleza. Ello radica en que suelen presentarse con nombres bastante técnicos, de forma minimalista y con costos que muchas veces triplican el costo real. Por ejemplo, venden un plátano como una barra energética mágica, cuyo precio es de 195,50 dólares.
El espacio replica el lugar en mención, pero con elementos de la identidad de The Ordinary. Todo su interior es de ese blanco que caracteriza a la marca y tanto los precios en los estantes como las pegatinas de los productos tienen un estilo similar al de sus etiquetas.

Es decir, están mirando de forma irónica cómo es que las empresas venden productos dermocosméticos, poniendo por encima el beneficio propio, sobre los intereses de sus clientes. Ello resulta en que por asignarles valores elevados resulte más complejo que los consumidores puedan adquirirlos.
Expande el mensaje a distintas zonas del mundo
Respecto a la activación, está tomando lugar en diferentes ciudades del mundo, tales como Toronto, Londres, São Paulo y Melbourne. De esta manera, continúa llevando su mensaje en torno a su core enfocado en ofrecer productos con fórmulas minimalistas y a un costo accesible para todos.
Cabe resaltar que, hace medio año, lanzó un llamativo spot en el que cuestionaba la forma de comunicación en su rubro. Este presentaba una especie de tabla periódica donde se mencionan los términos que suelen emplear en la industria, invitando al público a conocer realmente lo que significan para que diferencien entre ciencia real y ficción publicitaria.







