Detrás de algunas de las marcas peruanas más reconocidas del país hay historias de perseverancia, creatividad y liderazgo femenino. En el marco del Día Internacional de la Mujer, Mercado Negro hace un recuento de cinco empresas fundadas por mujeres que destacan por su visión e innovación.
A lo largo de los últimos años, diversas emprendedoras han logrado transformar ideas personales en marcas peruanas sólidas que hoy forman parte del ecosistema empresarial. Desde la moda y los accesorios hasta la gastronomía y el retail, estas fundadoras han apostado por la innovación, la diferenciación y la construcción de identidad de marca para posicionarse en mercados altamente competitivos.
A continuación, repasamos cinco casos que reflejan cómo el liderazgo femenino ha contribuido al desarrollo de empresas que hoy son referentes en sus respectivas industrias.
Renzo Costa: del taller artesanal a un referente del cuero
La historia de Renzo Costa comienza en 1973, cuando Marina Bustamante fundó la marca inspirada en su hijo y con el objetivo de convertir su pasión por el cuero en un negocio. Sus primeros productos fueron correas de cuero que elaboraba con una sola máquina de coser, comprada con ayuda de su familia.

Lo que empezó como un pequeño emprendimiento terminó convirtiéndose en una de las empresas más representativas de la marroquinería peruana. La marca logró expandirse a decenas de puntos de venta en el país y diversificar su portafolio con nuevos productos como mochilas, casacas, accesorios y líneas complementarias como perfumes y chocolates premium.

La innovación ha sido uno de los pilares del crecimiento de la empresa. A lo largo de los años, Renzo Costa ha ampliado sus categorías de negocio, explorando nuevos mercados y apostando por la internacionalización, con presencia incluso en Europa. Esta capacidad de reinventarse ha consolidado a la firma como una de las principales marcas peruanas de cuero.
Crepier: una pasión por la costura convertida en marca
La historia de Crepier se remonta a 1978, cuando Amelia Núñez de Casaretto decidió convertir su afición por la costura en un negocio. En sus inicios, confeccionaba productos en casa y vendía accesorios hechos a mano, hasta que el emprendimiento comenzó a crecer gracias a la demanda de sus diseños.

Uno de los primeros hitos de la marca fue el lanzamiento de su portacosméticos en 1988, producto que marcó el inicio de una línea de accesorios que posteriormente se ampliaría hacia mochilas, maletas, carteras y artículos de viaje.


A lo largo del tiempo, Crepier ha apostado por la innovación tanto en diseño como en gestión empresarial. La empresa incorporó nuevos formatos comerciales como concept stores, fortaleció su presencia digital con el lanzamiento de su e-commerce y amplió sus líneas de negocio para distintos segmentos de consumidores.
María Almenara: innovación en la pastelería peruana
La chef pastelera María Alejandra Almenara convirtió su pasión por los postres en un negocio que hoy es uno de los referentes de la pastelería contemporánea en el Perú. Su historia empezó en Talara, donde desde niña preparaba postres junto a su madre, experiencia que despertó su vocación emprendedora.

Tras estudiar publicidad en Lima, decidió dedicarle más tiempo a su emprendimiento gastronómico. Lo que comenzó como un pequeño negocio familiar terminó consolidándose como una cadena de pastelerías con presencia en distintos distritos de la capital.

Uno de los factores que explica su crecimiento es la apuesta por la innovación. Este enfoque ha permitido a María Almenara posicionarse como una de las pastelerías más reconocidas del país, obteniendo premios como el de “Mejor Pastelería” en los Premios Summum y consolidando su expansión con nuevas tiendas y planes de crecimiento en otras ciudades del Perú.
Sicurezza: una apuesta por el bienestar femenino
Fundada en 2015 por Ileana Tapia Hildebrandt, Sicurezza nació con el objetivo de transformar el concepto de ropa interior femenina a través de productos que prioricen la comodidad y el bienestar. La marca se especializa en prendas como brassieres y ropa interior seamless (sin costuras) y wireless (sin alambres), diseñadas para brindar mayor confort y adaptarse a distintos estilos de vida.

Esta propuesta de valor permitió a Sicurezza diferenciarse dentro de una categoría tradicionalmente dominada por grandes marcas internacionales. Desde su lanzamiento, la empresa ha apostado por un modelo de negocio basado en la comunidad digital y el desarrollo de una identidad de marca enfocada en el bienestar femenino.

Actualmente, la compañía cuenta con puntos de venta propios, un equipo multidisciplinario y una comunidad digital que supera los cientos de miles de seguidores. El enfoque innovador de la empresa ha llevado a su fundadora a ser reconocida en iniciativas de emprendimiento y liderazgo, posicionando a Sicurezza como una marca emergente dentro del sector de moda íntima en el Perú.
Butrich: diseño peruano con identidad global
En 2004, la diseñadora Jessica Butrich creó su primer zapato y dio inicio a la marca de calzado y accesorios que hoy lleva su nombre. Desde sus comienzos, la firma apostó por una propuesta estética distintiva caracterizada por el uso de colores vibrantes, influencias retro y un enfoque artístico del diseño.

La marca ha construido su identidad combinando creatividad, artesanía y producción local. Sus piezas son elaboradas a mano por maestros zapateros en el Perú, manteniendo técnicas tradicionales de fabricación mientras se incorporan tecnologías para mejorar acabados y confort.

Con el tiempo, Butrich se consolidó como una de las casas de diseño más representativas de la moda peruana. Sus colecciones se comercializan en distintos mercados internacionales y la marca ha desarrollado colaboraciones con otras empresas, ampliando su alcance creativo y comercial.
Más allá de sus distintos rubros, la historia de estas cinco marcas peruanas fundadas por mujeres comparten un elemento en común: transformar una pasión en una propuesta de valor capaz de conectar con los consumidores y mantenerse vigente en el tiempo.







