Estas claves provienen de un estudio realizado por KPMG. El documento deja claro a las empresas que para garantizar su supervivencia en 2021 deben mantenerse resilientes frente a la actual crisis sanitaria.
KPMG presentó su estudio anual Consumo y Retail en América del Sur. Tendencias 2021, que este año analiza los efectos de la pandemia en el sector minorista y cómo sus repercusiones continuarán extendiéndose por un periodo aún incierto.
El documento deja nuevamente al descubierto que en la industria del consumo la crisis sanitaria ha acelerado la mayoría de las tendencias que los analistas venían observando para este sector, especialmente el de la digitalización, y asegura que las empresas que no logren aplicar estrategias de resiliencia ante este panorama no lograrán sobrevivir a esta coyuntura sostenida.
Estas son las 4 macrotendencias para el retail suramericano en 2021:
El estudio de KPMG subraya cuatro tendencias para el retail de la región. Se detallan a continuación:
1.- La necesidad de revisar las asociaciones y modelos comerciales:
Las restricciones y cambios impuestos por la pandemia obligarán a las empresas a una profunda reflexión para determinar si necesitan reconsiderar sus actuales modelos de negocio. Ello implicará revisar cómo se están ajustando a tres tendencias globales de peso que están afectando significativamente la manera de hacer negocios en la región, que son: el grado de adopción en nuevas tecnologías, la explotación de las plataformas digitales, y los nuevos modelos de cooperación y asociación entre empresas.
2.- La reconsideración de los costos de hacer negocios:
En América del Sur la modalidad de compra en línea no había mostrado cifras significativas de desarrollo hasta el inicio de la crisis sanitaria. En particular, las previsiones sostienen que la región verá crecer su volumen de comercio electrónico en dólares en porcentajes considerables hasta 2024.
Si a la evidencia anterior se suman un consumidor que se encuentra constantemente a la búsqueda de experiencias diferenciadas y el impacto que en ello ha tenido la pandemia, la búsqueda de alternativas para mejorar los márgenes de ganancia y reducir los costos del negocio se han convertido en una prioridad para todo el sector. Con este objetivo, y la necesidad de desligar los ingresos del sector de los determinantes tradicionales, se deberá tomar en cuenta la revisión del funcionamiento de la cadena de suministros y de las capacidades para usar eficientemente los datos de los clientes con fines predictivos.
3.- La prioridad de las empresas en demostrar un propósito para su marca:
Si hay una tendencia que viene destacándose en los últimos años en materia de consumo, es aquella que muestra que los consumidores ya no valoran el producto o servicio por sus cualidades intrínsecas (es decir, sus funcionalidades), sino que han comenzado a ponderar la experiencia que una marca puede proporcionar a lo largo de todo el proceso de compra. En otras palabras, resulta indiscutido que la relación que hoy las empresas deben entablar con el consumidor debe estar basada fuertemente en la confianza. Y el propósito es uno de los pilares en la que debe sostenerse.
4.- La aceptación ineludible de que es el consumidor quien hoy posee el control:
El cliente ha pasado a ser el epicentro en la industria del consumo porque se ha determinado que hoy las decisiones de compra se basan en la experiencia del cliente. De modo que las empresas deben enfocar su estrategia y esfuerzos en dos elementos o tendencias que se han profundizado recientemente: la centralidad de las personas y la mejora de la experiencia de compra.







